La Fiscalía General del Estado de México incautó, en poco más de una semana, 145 máquinas tragamonedas en Tijuana, de las 5.000 que estiman que operan de forma ilegal en Baja California.
Las autoridades aseguran que en muchos casos se ha identificado que el uso de estas máquinas no sólo tiene nexos con el narcotráfico, sino que también afecta de forma directa a menores de edad, quienes ingresan a locales a jugar como si fuesen adultos en un casino.
"Parte del delito de corrupción de menores es inducirlos a la ludopatía y en base a ello se presentó esta iniciativa de reforma ante el congreso y se reformó el código y ahora contamos con está herramienta", dijo Hiram Sánchez, fiscal central en Tijuana.
La fiscalía afirmó que la zona centro y Valle de las Palmas en el este de la ciudad, son las áreas en Tijuana donde más se han detectado máquinas de este tipo. Además, informaron que hasta el momento, no hay detenidos, pues no han identificado a los dueños de estas máquinas, quien les pagan a tiendas para colocarlas.