La Comunidad de Madrid está trabajando en la elaboración de un documento que genere "mayores garantías" para controlar quién accede a los centros de apuestas. Se evalúa si, además de detectar el acceso de menores, también se puede estudiar la entrada de personas con enfermedades de ludopatía.
El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Pedro Manuel Rollán Ojeda, ofreció este martes una rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde indicó que la consejería de Economía está estudiando si se deben establecer distancias entre estos locales y los centros escolares, aunque "todavía no hay ninguna decisión al respecto".
Rollán explicó que se está trabajando en la implementación de un registro que permita a los inspectores comprobar si hay menores en el interior de estos espacios, y personas con enfermedades de ludopatía.
Además se está debatiendo la simplificación en las categorías de los distintos tipos de negocios, porque en la actualidad existen diversas modalidades, como casas de apuestas o de juegos.
En cuanto a la cercanía de las casas de apuestas a centros educativos, Rollán añadió que los informes indican que establecer una distancia mínima "no parece algo absolutamente necesario", y señaló que el promedio de estos locales está "muy por debajo" de los de otras ciudades, por lo que "no supone una preocupación añadida".
El funcionario entendió que haya "preocupación" sobre la proliferación de estos locales en algunas partes de la sociedad, "porque han llegado muchos de esos establecimientos en un espacio de tiempo muy corto", y disponen de fachadas "muy llamativas". Por eso, concluyó que "se puede estar generando una situación de incertidumbre, pero no se trata de una situación alarmante".
La Federación Castellano y Leonesa de Jugadores de Azar Rehabilitados alertó por el incremento de menores en el acceso a las casas de apuestas, cuando está prohibida su entrada, según manifestó este miércoles en un comunicado.
La entidad, que trabaja en la prevención de la ludopatía en la Comunidad, recordó los últimos datos de un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, que revela que en ocasiones los menores acceden a locales de juego e incluso pueden apostar sin problemas.
El juego de azar y las apuestas están prohibidos para los menores de edad, pero en la práctica, niños y adolescentes juegan y entran a salones de juego sin dificultades, advirtieron desde la Federación. Según su presidente, Ángel Aranzana, la ludopatía es un problema social que está aumentando de manera notable y ante el que "poco se está haciendo al respecto en las Administraciones".
En consecuencia, la asociación instó a tomar medidas concretas hacia los empresarios que incumplan la normativa de las federaciones y asociaciones de juego. "Tolerancia cero con el juego en menores y autoprohibidos", exigió Aranzana, para quien "es necesaria una unificación de legislaciones estatal y autonómica para que este problema se erradique de verdad".
Además, la federación castellanoleonesa solicitó mayores controles efectivos de acceso en todo tipo de juegos, para no permitir a jóvenes adolescentes y personas autoexcluidas a la práctica de esta actividad.