A principios de septiembre, luego de que se concretaran los allanamientos simultáneos por presunto lavado de activos, el fiscal regional Oriente, Manuel Guerra, solicitó al persecutor a cargo de esta causa, Roberto Contreras, que se dedicara de forma exclusiva a esta investigación. Menos de un mes después, el jefe regional notificó a Contreras su decisión de trasladar la causa a la Unidad de Alta Complejidad y, de esta manera, removerlo del caso.
Contreras indagaba un supuesto vínculo entre la Asociación Gremial de Operadores, Fabricantes e Importadores de Entretenimientos Electrónicos A.G. (FIDEN), con organismos públicos y personas ligadas a la política. La Fiscalía de Alta Complejidad es la encargada de tramitar las causas más complicadas en términos procesales. Su persecutor es Felipe Sepúlveda.
Según el diario La Tercera, el abogado de Zalaquet, Marcelo Hadwa, expresó: “Me parece una decisión lógica, en atención a la descripción de los hechos que el propio fiscal, en audiencia, dijo estar investigando. Lo veo como algo positivo. Confío en que fiscales especializados, con experiencia en causas complejas, puedan constatar, con mayor celeridad, que el señor Zalaquett no ha tenido participación alguna en conductas ilícitas”.
Por su parte, el abogado querellante, Juan Carlos Manríquez, quien representa a la Asociación Chilena de Casinos de Juego (ACCJ), señaló: “Entiendo que está en las facultades del fiscal regional y que si lo hizo, es porque la investigación lo requiere por su naturaleza”.