En el Relleno Sanitario de Mérida, ubicado en el tramo carretero Chalmuch-Susulá, se destruyeron 581 máquinas tragamonedas, también llamadas "minicasinos", una báscula en mal estado, tres celulares y un contenedor.
Los eventos de destrucción en incineración estuvieron a cargo del Ministerio Público de la Federación y se realizaron en presencia del Órgano Interno de Control (OIC), peritos de la institución federal y efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC).
Vale recordar que en la última semana de junio, la Procuraduría General de la República, a través de su Delegación Yucatán, decomisó en la ciudad de Valladolid 25 máquinas tragamonedas. En ese estado, la PGR ya lleva decomisadas más de 700 tragamonedas, que por encontrarse en la vía pública, no provocaron la detención de ninguna persona, según explicó el procurador Juan Manuel León León. Los operativos surgieron a partir de denuncias anónimas.