Esta intimación precede al juicio por desalojo y reparación por la suma adeudada que iniciarán los propietarios del inmueble, la familia Sagasti. La parte reclamante asegura que Vidaplan S.A. no cumplió con lo establecido en el contrato celebrado el 6 de enero de 2017: un alquiler de USD 600.000 entre los años 2016 y 2017, y de USD 550.000 para el periodo de marzo de 2017 a marzo de 2018 (los propietarios aseguran que aún no se abonó el alquiler de marzo).
Además, la sociedad arrendataria fue intimada a pagar una suma cercana a los USD 70.000 que adeuda por los gastos comunes generados por el local, vencidos desde diciembre.
Una fuente de Vidaplan aseguró que la firma cumplirá con sus obligaciones emergentes del contrato, una vez que aclaren la situación con los herederos del propietario que tenía el 50% de la propiedad, y una diferencia por los gastos comunes. “Lo más importante es que estamos en plazo para el pago de los alquileres. Luego hay otros aspectos”, indicó.
Sobre el tema de los gastos comunes, Vidaplan entiende que debe tomarse en cuenta los daños sufridos en el restaurante El Sargo a partir de las filtraciones de agua provenientes del edificio Nogaró. “Hay otros puntos donde también tenemos diferencias con el monto de los gastos comunes. Hay diferencias con los rubros que integran esos gastos comunes. No vamos a tener inconvenientes en llegar a un acuerdo como ocurrió en el pasado”, dijo la fuente.
“No tenemos noticia de ninguna intimación. Hay que ver en su momento a quién le tenemos que pagar el alquiler a partir de lo sucedido con el fallecimiento de Armando Sagasti. La situación de la sucesión no la tenemos clara, además Sagasti le cedió una parte de libre disposición. Por otro lado, uno de los hijos de Jorge Sagasti vendió su participación en el edificio. Una vez que corroboremos cómo es la situación procederemos como corresponde. Vamos a pagar”, agregó.