La ADN había informado el miércoles en un comunicado que el evento Riviera Maya 2018 estaba en proceso de revisión, y su equipo jurídico se encontraba trabajando para restablecer el torneo. En ese sentido, afirmaron que “la suspensión del torneo es un acto ilegal que viola la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos”. Finalmente, la gobernación esgrimió el argumento de que el torneo se encontraba fuera de las regulaciones existentes, al considerar al poker un juego de azar, lo cual implica que dicha actividad no esté habilitada para realizarse fuera de los casinos.
No obstante, en un nuevo comunicado oficial firmado por Daniel Matus Pérez, la ADN observó que las dos demandas restantes podrían resolverse en las próximas 24 o 48 horas, por lo que si llegan a resultar favorables, el torneo se realizará al menos "de manera simbólica para sentar un precedente que favorezca este deporte”.
El torneo estaba programado para jugarse del 16 al 23 de abril e incluso había llegado a comenzar el lunes. Sin embargo, cuando corría el quinto nivel del evento, ese mismo día se presentaron en el salón de Iberostar dos funcionarios de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación (Segob) de México, con una orden de visita de verificación extraordinaria. Las autoridades de la ADN exhibieron los documentos que la acreditan como una asociación deportiva, y que el poker es considerado un deporte mental en México. Acto seguido, los funcionarios de la Segob decidieron la clausura del evento.
La ADN afirma que acreditó el torneo ante las instancias competentes, y que el evento forma parte de las actividades de una asociación deportiva registrada ante las Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), al haber cumplido con todos los requisitos exigidos por la Ley Federal de Cultura Física y Deporte. Además, se enmarca dentro del Programa Operativo Anual (POA) 2018.
En el mismo comunicado, se hizo hincapié en que la ADN inició los trámites de inscripción en el Registro Nacional de Cultura Física y Deporte (Renade), a cargo de la Conade, a fin de que el poker fuera reconocido como un deporte mental, en cumplimiento del artículo 29 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y para ello acreditó tener como objetivo principal la promoción de la práctica deportiva.
Por su parte, la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos (Ened), dependiente de la Conade, considera que una persona que juega poker debe tener una preparación física, adaptar su organismo como en otros deportes, “no tiene ningún inconveniente en otorgar opinión dictamen técnico positivo, para que el poker pueda considerarse oficialmente deporte mental en México".