Mediante una nueva ley que le garantice autonomía del Ministerio de Hacienda y mayor capacidad de control, la Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar) busca recuperar unos USD 12 millones anuales, que actualmente están “perdidos” por la falta de transferencia por parte de los municipios de los cánones obtenidos en concepto de explotación de juegos.
Reconoció que actualmente existe una desregulación en el sector por falta de infraestructura, lo que a su vez hace que los controles sean exiguos. Añadió que a eso se suma que la Conajzar no tiene capacidad sancionadora, lo que impide combatir más fuertemente a las empresas que no pagan cánones.
Señaló que con la nueva ley, pendiente de tratamiento en el Congreso, el ente estatal contaría con mayor presupuesto, más fiscalizadores y un mejor servicio.
“No sabemos siquiera, oficialmente, cuántos casinos hay en Asunción, ni cuánto cobran de cánones en la capital del país. Con esta nueva ley, vamos a ser una institución más fuerte, con capacidad sancionadora; esto nos va a permitir captar esos ingresos que están perdidos en los municipios actualmente”, expresó.
El titular de Conajzar recordó que el trabajo de la institución no se basa solo en controlar la actividad de los juegos de azar, sino que tiene un rostro social muy importante, ya que con los ingresos obtenidos se financia casi el 90% del presupuesto de la Dirección de Beneficencia y Ayuda Social (Dibén).
Según la Ley 1016/97, lo recaudado por el cobro de cánones debe destinarse en un 30% para la Dibén, 30% para los gobiernos departamentales, 30% para los municipios y el 10% restante va para el Tesoro Público.
De aprobarse la nueva legislación, la Conajzar pasaría a denominarse Dirección Nacional de Juegos de Azar y dependería exclusivamente del Ejecutivo.
Según Balbuena, con mayor fiscalización y mejor estructura estiman que los ingresos del ente aumenten en un 50% en comparación con lo recaudado actualmente.