Hace unos días, un tribunal de Shangai condenó a 19 ex trabajadores y a actuales empleados de Crown Resorts por promover ilegalmente los juegos de azar, con penas de prisión de hasta diez meses.
Después de un juicio que duró menos de tres horas, Jason O'Connor, alto jefe de operaciones de la compañía, fue uno de los condenados a diez meses. Otros cuatro recibieron el mismo castigo, mientras que 11 fueron sentenciados a nueve meses.
China prohibió los juegos de azar cuando el Partido Comunista asumió el poder en 1949. Según medios estatales, esta medida fue impuesta por razones morales. Macao, el centro del juego más grande del mundo, es el único territorio chino donde se permite el funcionamiento de casinos.
Más de un tercio de los ingresos de Crown en Melbourne y Perth, en el último año fiscal, provino de visitantes internacionales, principalmente de China continental, según un informe de la corporación.
En Japón, donde los legisladores legalizaron los casinos a finales del año pasado, Las Vegas Sands Corp. y MGM Resorts International están entre los que compiten por una porción de ese potencial mercado de USD 25 mil millones. Un destino turístico muy caliente para el chino. Japón sigue el ejemplo de otros gobiernos asiáticos que están apoyando el juego legal y están aceptando los casinos.
Crown, cuyo mayor accionista es el multimillonario James Packer, está desarrollando un nuevo complejo de lujo de USD 1,500 millones en la costa de Sídney que se centrará únicamente en los jugadores de altas apuestas.
Otros operadores también están expandiendo los juegos a apuestas en línea y por teléfono, con el objetivo de atraer a jugadores chinos. Filipinas y Vietnam ahora permiten las apuestas telefónicas, algo prohibido en Macao, y proporcionan estructuras fiscales y políticas favorables para los juegos. Los casinos filipinos reportaron hasta un 110 por ciento de aumento en los ingresos por juego de personas que hacían grandes apuestas, la mayoría de ellos son de China, con más de USD 27,000 millones en apuestas colocadas el año pasado.
Las operaciones de los casinos son motivo de preocupación en China. Con el tiempo se verá si los operadores de casinos prestan atención a sus advertencias.