Agencieros que se dedican a la venta de lotería cuestionaron recientemente que en Sinaloa se gravara más, en relación a cualquier otro estado del país. Y es que el alza a los impuestos en materia de apuestas y sorteos aprobado por los diputados en diciembre aumentó del 7 por ciento, que se venía cobrando, al 30 por ciento.
Luego de las protestas que realizaron los vendedores de lotería, el Congreso local piensa dar marcha atrás al aumento. Ayer, en la sesión de la Diputación Permanente, se dio lectura a una iniciativa presentada por integrantes de la Comisión de Hacienda Pública y Administración para reformar y adicionar diversos artículos de la Ley de Hacienda del Estado de Sinaloa.
"Esto con el objetivo de reducir el impuesto que por concepto de premios en sorteos y loterías se aplican en la entidad y que es del orden del 30 por ciento sobre el valor del premio obtenido", explicaron los ediles.
"En ningún otro estado se cobra más del 6 por ciento", admiten.
Legisladores reconocen que haber modificado esta disposición ha generado una disminución en la venta de boletos para este tipo de eventos, en deterioro de la economía de las familias que dependen de esta actividad.
Se estima que son 5 mil familias las perjudicadas por el cambio en este gravamen. A ello se suma el hecho de que las personas que resultan agraciadas con la obtención de un premio elijan otra entidad federativa para cobrarlo, donde existen tasas impositivas más favorables.
Esto, según legisladores, ha ido en perjuicio de la hacienda pública de Sinaloa. Se prevé que el dictamen a esta reforma sea votado la semana próxima, en sesión extraordinaria.