Los inconformes, quienes aseguraron haberse organizado con ayuda de las redes sociales, presentaron a los legisladores locales un escrito acompañado de 6.000 firmas de apoyo, para que se eliminen los artículos 10 y 11 de la Ley de Hacienda del Estado.
Destacaron que el impuesto representa para ellos 10% menos de esparcimiento, porque por cada 100 pesos que juegan, los centros de apuestas les rebajan 10, para destinarlo al pago de este gravamen.
Exigieron que en lugar de afectar su pasatiempo de esta manera, el Gobierno, el Congreso y hasta los mismos municipios se aprieten el cinto, para que se den cuenta que con menos burocracia no es necesario cobrarle más impuestos a los ciudadanos.