La nueva norma, que fue impulsada por el gobernante Partido Liberal Demócrata (PLD) del primer ministro Shinzo Abe, pese al rechazo mayoritario de la oposición, permitirá a partir de ahora los juegos de azar en casinos ubicados en "resorts" como hoteles o complejos de ocio.
La mayoría de diputados de los partidos de la oposición votaron la semana pasada en contra de la iniciativa legislativa, incluyendo miembros del partido budista Nuevo Komeito, socio de la coalición gobernante del PLD, e intentaron retrasar su aprobación por todos los medios en el proceso legislativo.
Con la legalización de los casinos, Japón busca atraer a más visitantes extranjeros y fomentar su gasto en el país asiático, en el marco de otras medidas para promover el turismo con la vista puesta en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
La ley de Japón prohíbe de forma general las apuestas y los juegos de azar, aunque se permiten ciertas excepciones para las carreras de caballos y ciertos deportes de motor y para loterías gestionadas por administraciones locales.