El Deutsche Bank se prepara para vender su participación en un grupo dedicado a juegos de azar en Las Vegas. La operación, que rondaría los 400 millones de dólares, puede darle al banco alemán el impulso necesario para salir adelante tras una multa millonaria que lo dejo en pésimas condiciones financieras.
En un comunicado distribuido la semana pasada, Red Rock Resorts, operador de más de una docena de casinos en Nevada y California, reveló que el banco alemán planea vender todas sus acciones, equivalentes al 16,9% del capital social de la empresa.
Según reporta el Financial Times, el chief financial officer del Deutsche, Marcus Schenk, señaló el jueves pasado que el banco espera obtener beneficios por su tenencia en Red Rock en el último trimestre de este año. "Desde un punto de vista de reducción de riesgo, esperamos que este trimestre no nos genere tantas cargas financieras como los últimos", apuntó Schenk.
Multa millonaria
Las inversiones del banco alemán en Red Rock no estuvieron libres de polémica cuando la empresa alemana aumentó su participación luego de que en 2011 la firma de juegos de azar superara la quiebra.
El año pasado, un sindicato de mucamas, cocineros y bartenders exigió a los reguladores del juego de Nevada a revisar la propiedad de la empresa por parte de Deutsche. Station Casinos, como se llamaba en ese entonces, no podía tener entre sus propietarios a una empresa que estaba siendo investigada y penada con cerca de USD 2500 millones por su participación en la manipulación de tasas de interés.
“La aceptación de culpabilidad por parte de Deutsche la transformaba en un dueño poco conveniente”, afirmaron desde el sindicato que representa a unos 60.000 trabajadores.
Los principales accionistas de Red Rock son Frank y Lorenzo Fertitta. La mayor parte de sus casinos están orientados al mercado doméstico estadounidense de Las Vegas, más que al turismo receptivo. La empresa completó este mismo mes la compra del Palms Casino Resort, una de las principales propiedades hoteleras de la ciudad.