Macao tiene dificultades para reactivar su economía tras la campaña anticorrupción lanzada en 2014 por el presidente chino, Xi Jinping.
Los clientes, que no dudaban en vaciar sus abultadas billeteras, dejaron las mesas de juego, a la par con la desaceleración de la economía china, que contribuyó con la caída de este lucrativo negocio.
Para hacer frente a la nueva situación, los casinos apostaron por el turismo de masa. Los complejos hoteleros gigantescos proponen ahora múltiples actividades.
Para el juego, la mala racha parece que terminó en agosto, con, por primera vez en 26 meses, experimentó un aumento modesto de sus ingresos (1,1%).
Lui Che-Woo, de 87 años y fundador de Galaxy, una de las principales empresas del universo del juego en Macao, estima que este exemporio que regresó bajo la tutela china en 1999 tendrá un crecimiento estable. El territorio semiautónomo es la única región china donde los juegos por dinero están autorizados.
Para Lui, que habló con la AFP en sus oficinas de Hong Kong, "el mercado de masa" es la única salvación.
Los clientes de las clases medias aumentan constantemente a pesar de la desaceleración de la economía china, asegura.
El propietario de casinos no cree sin embargo en un regreso a la época dorada de la clientela selecta, la que ayudó a Macao a superar a Las Vegas en 2002 en términos de ingresos.
"No tengo el suficiente valor para decir que este mercado puede superar al mercado VIP, pero puedo decir que somos optimistas", señala.
Lui prevé abrir un Galaxy Fase 3, que propondrá un parque dedicado a la alta tecnología.