La directora de la Autoridad de Fiscalización del Juego de Bolivia (AJ), Jessica Saravia, informó que se vendieron "simbólicamente" más de 4.000 máquinas de azar ilegales a una empresa que se encargará de destruirlas, para que no vuelvan a ser utilizadas en el país.
Según Saravia, las máquinas decomisadas deben ser destruidas en un plazo máximo de cinco meses, bajo supervisión de la AJ y manteniendo el cuidado del medioambiente. "Hemos lanzado la licitación para proceder a la venta de máquinas y llegamos a un acuerdo con una empresa en Santa Cruz", informó la funcionaria.
La Directora de la AJ aclaró que como la empresa cruceña se encargará de destruir estas máquinas de juego, el precio de su venta fue "simbólico" y ascendió a sólo 700 bolívares (USD 103) en total.
"Ellos se encargarán de recogerlas y de proceder a la destrucción y llevar a disposición de las partes. La destrucción será con la supervisión de la AJ, para asegurarnos que estás máquinas, como dice la ley, no vuelvan a circular en el mercado", agregó.