Así, la propuesta liderada por el Andalusian Hospitality II incluye dos servicios estrella en la cartera del futuro alojamiento. Se trata de un casino y un gran centro de congresos, convenciones y conferencias, con un auditorio que tendría capacidad para unos 600 espectadores, lo que lo convertiría en el mayor recinto privado de este tipo en la capital, tras los del Palacio de Ferias (tiene dos, con 900 y 600 plazas).
El diseño del arquitecto José Seguí contempla otros elementos característicos, como un estacionamiento subterráneo con más de 400 plazas; la mayor piscina de tipo “infinity”’ de la ciudad; y al menos dos grandes restaurantes: uno para dar servicio a los clientes del hotel, situado en el basamento; y otro, abierto al público, en la cubierta del edificio, que tendría unas espectaculares vistas al mar.
El resto de detalles ya eran más o menos conocidos: el rascacielos albergaría unas 350 suites de uno, dos y hasta tres dormitorios (las de tipo superior también tienen salón), con vistas al mar en todas sus estancias. La altura total prevista sería de 135 metros, repartidos en 33 plantas. La inversión ascendería a 105 millones.
La segunda propuesta, de la que todavía no han trascendido muchos detalles, es la del Consorcio Light Tower Puerto de Málaga, que integra a varias empresas españolas, con el respaldo financiero de un fondo de Singapur. En este caso, la altura de la torre agota la prevista en el pliego del concurso, esto es, 150 metros, lo que conllevaría una oferta alojativa y una inversión económica superior a la de su competidor.
La Autoridad Portuaria está revisando estos días la documentación técnica de ambas plicas para requerir a los responsables la subsanación de los posibles errores o dudas.