De acuerdo con el informe de la Cuenta Pública 2014 de la ASF, reflejado por el medio mexicano El Financiero, la venta de “cachitos”, “enteros” o “series completas” con los “billeteros” o en centros oficiales, dejó de generar utilidades para el gobierno y destinarlos a la asistencia pública.
En cambio, los gastos de operación como salarios y prestaciones, mantenimiento de bienes inmuebles, impresión y distribución de billetes de lotería en todos sus sorteos, entre otras erogaciones, ha sido superior a los ingresos generados por la institución desde 2009.
La Auditoría reportó que los gastos de operación en 2014 por 971.272.000 pesos se incrementaron en un 11,7% (101.518.000 pesos) en relación al 2013, por 869.754.000 pesos.
Sin embargo, tuvo un decremento de ingresos en 2014 del 3,9% (203.242.000 pesos) en relación con el obtenido por las ventas del ejercicio anterior por 5.304.002.000 pesos, situación que impactó el resultado neto ejercido, ya que su déficit aumentó en un 106,6% (53.596.000 pesos), al pasar de 50.262.000 pesos a 103.858.000 pesos.
Además, la ASF señaló que con la revisión de los objetivos, estrategias y líneas de acción establecidas en el Programa Institucional de la entidad fiscalizada 2014-2018 a los que se debe ajustar la LOTENAL para hacer una institución rentable, se reportaron resultados negativos.
La Auditoría puntualizó que en este Programa se establecieron cuatro objetivos institucionales y metas anuales, como incrementar 0.5 % las ventas de los productos de la Lotería para contribuir a la asistencia pública, pero las ventas disminuyeron 3.9 %.
El segundo objetivo fue reducir 10% anual el saldo de la cartera vencida; no se cumplió, ya que incrementó en 20,9%.
Además, la Lotería también incurrió en “carencia de acciones” para la depuración de los saldos a favor por 3.273.000 pesos.
La debacle financiera de la Lotería inició en 2001, cuando el ex presidente Vicente Fox entregó esa institución a Elba Esther Gordillo.