Así lo indicó el dirigente Mario Madrigal al presentar un informe anual ante el presidente del Grupo Caliente, Jorge Hank Rhon.
Señaló que para Sintoled, que agrupa en Tijuana a 4.000 trabajadores, "ha sido un año de retos, todo el año se fueron cumpliendo las metas y los compromisos que habíamos hecho como organización".
Añadió: "Aunque el crecimiento no fue como esperábamos, no hubo recorte de personal. Nuestro crecimiento, si bien no fue como nos hubiera gustado, no hubo recorte, fue constante, crecimos un poco, pero sobre todo tuvimos la oportunidad de tener aquí a 16 países en el mes de mayo en un evento que fue de la Unión Internacional de Trabajadores, en donde hicimos el Congreso Mundial de Sindicatos de Juego aquí en la ciudad y tuvimos la oportunidad de convivir, de que compartiéramos experiencias de todas partes del mundo y de aquí de Tijuana".
Sobre lo complicado del año en materia económica, apuntó: "No hemos tenido recortes, mantenemos la confianza con la empresa para reacomodar a la gente, o sea, si se abrieron espacios, si se quitaron de algún lugar, los logramos acomodar en otros centros de trabajo, lo que permitió en determinado momento que realmente no hubiera afectaciones a la familia de los trabajadores".
De los beneficios que tuvo este año con el deslizamiento del peso ante el dólar, recordó que "anteriormente en los centros de trabajo se apostaba en dólares y la propina era en dólares, ahorita el beneficio que tenemos es que todavía hay una gran cantidad de extranjeros que vienen a apostar en deportes sobre todo, y ahí nuestros compañeros la propina la reciben en dólares y eso les da un poder adquisitivo a los trabajadores muy superior a los demás".