Ésta es una faceta de un caso masivo de bancarrota, en el que está involucrado Caesars Entertainment Corp. y su intento de reestructurar casi 20.000 millones de dólares en deuda.
No está claro cuando Caesars comenzará la demolición o cuánto tiempo tomará. Alicia Draper, una empleada autorizada por la Comisión de Planificación del Condado de Tunica, dijo el lunes que el Caesars aún tiene que buscar un permiso requerido. El portavoz Patrick Collins se limitó a decir el viernes pasado, que Caesars está "avanzando con el proceso aprobado por el tribunal”.
El Caesars de Las Vegas cerró el complejo de Harrah’s en junio, eliminando unos 1.000 puestos de trabajo en el extenso complejo que abrió sus puertas en 1996 como Grand Casino Tunica.
La junta del Clarksdale Yazoo-Mississippi Delta Levee se opuso a la demolición. La junta recoge 3.650.000.000 dólares anualmente, de un contrato de arrendamiento de la instalación portuaria para las barcas atracadas en Buck Lake, un lago del río Mississippi a 30 millas al sur de Memphis, Tennessee.
Las declaraciones de quiebra colocan a Caesars como el séptimo mayor acreedor no garantizado, con 10.500.000 dólares debido a un contrato de arrendamiento que continuará hasta el 2017. Caesars ya pagó parte de ese dinero ya que se apegó al Capítulo 11 de reorganización en enero.
Los documentos presentados ante la corte indican que Caesars probablemente utilice las reglas de bancarrota para invalidar el contrato de arrendamiento. Sin embargo, uno de los tres antiguos hoteles de Harrah’s está ubicado al lado de un dique, y no está claro qué pasaría con el edificio si Caesars terminara el contrato de arrendamiento.
La junta de diques luchó por el desmantelamiento, diciendo que Caesars no había hecho lo suficiente para tratar de vender Harrah’s.
La junta de diques dijo que después de que Caesars buscara que se produjera una demolición, la junta fue contactada por Ravi Bendapudi, un abogado de Los Ángeles que dijo que él y su socio de negocios, Wayne Bryan, quería comprar Harrah’s.
El comprador potencial afirmó que Caesars estaba bloqueando la compra debido a que la empresa no quería que Bendapudi reabriera el casino y compitiera con la propiedad de Caesars, Horseshoe Tunica y Tunica Roadhouse Hotel & Casino.
Un abogado de la junta de diques escribió que Caesars tiene "un conflicto de intereses inherente, porque desmantelar el Casino Harrah’s en Tunica beneficiaría a otros dos casinos deudores, eliminando efectivamente la posibilidad de competencia de algún casino en el futuro, en la propiedad de Harrah’s en Tunica”.
Los funcionarios de la junta de diques no pudieron ser contactados inmediatamente para hacer comentarios al respecto. Caesars dijo que había tratado de vender Harrah’s desde el año 2012. Luego de una contacto prolongado con Bryan, un hombre de Virginia que está desarrollando un centro turístico en Panamá, Caesars lo describió en los documentos judiciales como "poco creíble".
"Por ejemplo, cuando se le pidió que de prueba de dónde sacaba los fondos, Bryan afirmó estar trabajando con quien describió como un extranjero bien financiado y presentó documentos no verificados de un banco no estadounidense que pretende mantener más de un billón de dólares”, afirmó el abogado de Caesars.
Caesars dijo que el desmantelamiento de las barcas recortarán gastos por más de 500.000 dólares al mes. La compañía dijo que el casino no puede dejar de pagar alquiler, siempre y cuando se necesita acceso a la tierra si se está a bordo de los diques para desmantelar las barcazas. Caesars acusó a la junta de diques de querer seguir recolectando 304.000 dólares al mes en alquiler.
La compañía también dijo que recaudará dinero mediante la venta de chatarra y el contenido del casino de 136.000 pies cuadrados.