En esencia, el desarrollo sostenible es un proceso de cambio hacia una situación en la que los hábitos de producción, consumo e inversión permitan que las personas, en el presente y en el futuro, disfruten de las condiciones materiales, sociales y ambientales que les permitan acceder a una existencia digna y a una mejor calidad de vida.
Al respecto, podemos remitirnos a la definición proporcionada por FUNDES (Fundación para el Desarrollo Sostenible de América Latina ), donde se incluyen todos estos conceptos en juego:
“La RSE es una nueva forma de hacer negocios, donde la empresa gestiona sus operaciones en forma sustentable en lo económico, social y ambiental, reconociendo los intereses de distintos públicos con los que se relaciona, como los accionistas, los empleados, la comunidad, los proveedoresy los clientes, considerando el medio ambiente y las generaciones futuras”.
La RSE no es sino la contribución de las empresas a ese proceso de cambio. Para ello, la empresa debe de modificar sus patrones de producción, consumo e inversión para alcanzar un desarrollo equilibrado en las dimensiones en donde descansa la RSE: económica, ambiental y social.
Dimensión económica
• La dimensión económica es el plano en el que se soporta la dimensión social y ambiental.
• Esta dimensión no sólo incluye la información financiera de la empresa, si no también incluye factores como los salarios y beneficios, productividad, creación de empleo, gastos en capacitación, entre otros.
• La condición esencial de toda empresa es ser rentable económicamente.
Dimensión ambiental
• La dimensión ambiental, trata la relación con los impactos que causan los procesos, productos y servicios que desarrolla la empresa en el aire, el agua, la tierra, la biodiversidad y la salud humana.
• Se espera que una empresa socialmente responsable invierta en investigación y desarrollo o adquiera nuevas tecnologías para hacer sus procesos productivos más compatibles con el medio ambiente; pueda mitigar o anular su impacto medioambiental.
Dimensión Social
• La dimensión social refiere a la comunidad de personas en las que se inserta la empresa, tanto local como globalmente.
• Esta dimensión incluye factores como la seguridad y salud en el puesto de trabajo, la rotación del personal, los derechos y condiciones laborales, los derechos humanos.
• La responsabilidad del producto, marketing responsable y privacidad.
Paulatinamente la relación de la empresa con la sociedad ha ido evolucionando desde la filantropía hacia modelos de inversión social estratégica, en los que los recursos económicos se invierten en acciones sociales más ligadas al rubro de negocio y con un mayor impacto en la cuenta de resultados, hasta desembocar en modelos de gestión de la responsabilidad social que abordan actividades que tienen un impacto en la sociedad y que están intrínsecamente relacionadas con el negocio con todos los públicos interesados de la empresa.
Grupos de interés
En los últimos años se ha intensificado el debate sobre cuál debe ser el papel de la empresa en la sociedad más allá de la producción de productos y servicios, y cuál debe ser su responsabilidad sobre los impactos económicos, ambientales y sociales de su actividad.
La mayoría de las empresas se han enfocado en su papel de generar beneficios, respetando la ley y la ética en muchos casos, pero en otros la ética ha brillado por su ausencia, lo que ha abierto el debate sobre la necesidad de, no sólo generar beneficios, sino de poner atención a cómo se generan esos beneficios. Como consecuencia de este debate, las actividades de las empresas y su impacto social y ambiental han sido objeto de un creciente escrutinio y de mayores demandas por parte de diferentes grupos de interés, lo que también ha incrementado el interés de muchas empresas por identificar, controlar y mejorar esos impactos, contribuyendo simultáneamente a mejorar su competitividad.
Los grupos de interés representan la contraparte de la Empresa en materia de RSE; cualquier actividad que la Empresa realice tendrá impacto en uno o más grupos de interés; por lo anterior, es básico para la Empresa crear vínculos de comunicación y trabajo con los grupos de interés que le son atingentes.
No hay una lista genérica de grupos de interés que sirva para todas las organizaciones pero en la mayoría de ellas pueden encontrarse, al menos, los grupos de interés siguientes:
• Inversores y accionistas
• ONGs y grupos de presión
• Clientes y consumidores
• Comunidades locales
• Empleados
• Competidores
• Proveedores
• Aliados
• Gobierno y entes reguladores
• Líderes de opinión
• Medios de comunicación Comunidad académica y científica
• Sindicatos
• Instituciones internacionales
Dado que esta multiplicidad latente de grupos de interés puede constituir un desafío para la empresa a la hora de intentar interactuar con todos ellos, vale la pena efectuar un ejercicio de priorización de los mismos, como paso previo a la definición de una estrategia de diálogo e interacción.
Las variables a considerar para realizar una priorización del impacto de trabajar con uno u otro grupo de interés son, en general, las siguientes: Masividad, Impacto Negativo de la Empresa sobre ellos, Capacidad de Diálogo con la Empresa, Capacidad de afectar las Operaciones de la Empresa e Importancia para la Empresa
Fuente: Programa VALOR – AMIA Bid Fomin.