Los casinos Club Hotel Loutraki AE, Vivere Entertainment AE, Theros Alternativamente Gaming, Inc., Elliniko Casino Kerkyras, Casino Rodos, Porto Carras AE, y Kazino Aigaiou AE denunciaron a la Comisión Europea cuando esta entidad decidió otorgar al monopolio estatal OPAP (Organismos Prognostikon Agonon Podosfairou) una licencia de juego exclusivo.
El acuerdo, que rige desde el 2012 hasta el 2022 para las 35.000 terminales de videoloteria (VLT) y del 2020 al 2030 para otros 13 juegos de azar, le otorga al gobierno griego más de 1,100 millones de dólares, más un 5 por ciento de los ingresos brutos del juego por el segundo acuerdo.
Los dueños de los casinos alegaron que el Gobierno griego debería haber puesto las licencias en una oferta pública, porque si se hubiera autorizado a varias empresas a ejecutar los terminales de video lotería, en lugar de conceder ese negocio solo a la OPAP, Grecia habría conseguido más dinero por la operación.
Frente a esta situación, los casinos alegaron que la Comisión debería haber abierto un procedimiento formal de investigación, que por lo general se utiliza cuando los reguladores no obtienen respuestas suficientes durante su investigación preliminar.
También explicaron que la Comisión incumplió su deber al no justificar cómo el otorgamiento de la licencia a la OPAP no constituía una ayuda estatal ilegal. Ahora las empresas de casinos tienen dos meses para presentar un recurso ante el Tribunal Europeo de Justicia, que es el máximo tribunal de la Unión Europea.