Roberto Ballesteros, representante regional de la Autoridad de Fiscalización explicó que recientemente se destruyeron en La Paz y Santa Cruz, aproximadamente 1000 máquinas y que esperan que en el mes de enero se inicie también con la destrucción de otras 800 máquinas más.
“Esporádicamente algunas personas van poniendo a disposición de los niños, una o dos máquinas, pero nosotros identificamos y procedemos al decomiso, luego se inicia un proceso administrativo y se emite la sanción, una vez que concluye este proceso, se procede a la destrucción”, concluyó Ballesteros.