La reunión se realizará el 8 de septiembre, dos días antes del cierre del Revel. El hotel y casino anunció planes para cerrar el multimillonario complejo de 2.600 millones de dólares, que se inauguró con el objetivo de marcar el inicio de una nueva era de opulencia en Atlantic City, cuando abrió en 2012.
Con el cierre del complejo, Atlantic City perderá su segundo mayor contribuyente de impuestos. Cerca del 70 por ciento de la base de impuestos de la ciudad proviene de los casinos, cuyos ingresos han ido bajando durante siete años seguidos debido a la creciente competencia de los estados vecinos.
Christie, un republicano en su segundo mandato, en 2010 le dio a Atlantic City un plazo de cinco años para revertir el declive antes de considerar la expansión del juego a otros lugares dentro del estado. El gobernador citó un crecimiento en algunas áreas incluyendo los sueldos de los restaurantes, el comercio minorista e ingresos provenientes del alcohol y entretenimiento como potenciales nuevas fuentes de ingresos, de acuerdo a la declaración.
Los invitados a la reunión de septiembre incluyen a lideres legislativos demócratas y republicanos, el Alcalde Don Guardian y funcionarios de la industria del casino.