La gremial de trabajadores también lanzará una campaña de recolección de firmas para exigir, con el apoyo de la ciudadanía, que dicho proyecto de ley no sea aprobado.
Los trabajadores sostienen que el proyecto, bajo el argumento de la "regulación" en realidad genera una "liberalización" de la actividad "que ha funcionado exitosamente durante años".
La Fenaju apuntó sus baterías contra el ministro de Economía, Mario Bergara, quien en una disertación el 5 de junio en Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) de Uruguay, defendió el proyecto de ley.
"Nos sorprende sobremanera que una autoridad calificada como el ministro Mario Bergara, que ocupa un cargo de gran relevancia y posee sólidos conocimientos académicos, repita argumentos superficiales que podrían surgir de una primaria e ignorante lectura del nefasto proyecto de ley a estudio del Parlamento, llamado de Regulación del Juego", sostiene en un comunicado la federación junto con todos los sindicatos del Juego Estatal y Municipal del Uruguay.
"Quizá por un mal asesoramiento, el ministro no advierte aún, que detrás de un proyecto de ley que se presenta como una reforma operativa, existen grandes intereses internacionales de sospechoso origen, que nos costaría mucho asimilar que un gobierno progresista como el del FA, aceptara y promoviera. El proyecto propone quitarle al Parlamento la potestad que posee actualmente, de autorizar permisos de explotación de juego en el Uruguay y dársela a un administrador de turno, dependiente del MEF; es como decirle al legislador electo por el pueblo, que resigne su responsabilidad y se la delegue a alguien que no representará a nadie legitimado en las urnas", afirma el gremio.
Los trabajadores del juego finalizan diciendo que no entienden "cómo un gobierno de izquierda puede impulsar mecanismos impunes, que dañarán a toda la sociedad del presente y del futuro, estimulando la ludopatía".