"Cuando hay alguien dispuesto a invertir 5.000 millones de euros en el Camp de Tarragona, hay que escucharle y tratar de negociar", ha subrayado el líder socialista que ha puesto en relieve que el principal objetivo del PSC era "controlar que no sea un centro de blanqueo de dinero" y la "protección de los menores".
Sobre el cambio de la ley para reducir las tasas sobre el juego, Navarro ha justificado su posición en el hecho de que solo el 15 por ciento de la inversión de BCN World son casinos y que una de las condiciones para que el PSC firmara fue que la recaudación de impuestos sobre el juego nunca fuera inferior a la actual, que es de unos 17.000 millones de euros.
Navarro ha respetado que ICV-EUiA y la CUP recurran el acuerdo aunque les ha pedido no "hacer demagogia" y ha defendido un acuerdo que "beneficia a Cataluña" y a personas que "pasan dificultades y esperan una oportunidad", en referencia a los puestos de trabajo que se esperan crear gracias al macrocomplejo de ocio.