La medida forma parte de una serie de nuevas tarifas de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación, que están vigentes desde ayer.
“Es necesario crear una fracción arancelaria en la que se clasifiquen las importaciones de las máquinas, de funcionamiento eléctrico, electrónico, mecánico o combinación de ellos, a través de las cuales se realicen sorteos con números o símbolos, que están sujetos al azar, con el objeto de permitir un mejor monitoreo y vigilancia de las mismas”, continua en la exposición del documento.
En 2011 la asociación civil Tecnologías de la Información de Normalización y Certificación Electrónica estimó que en el país existían más de 100.000 máquinas tragamonedas instaladas en casinos donde una tercera parte de estas operaba sin un software certificado contra alteraciones.
En 2012 se calculó que en el Valle de México existían 75.000 aparatos eléctricos de tragamonedas sin autorización para su funcionamiento por la autoridad federal, estatal o municipal y advertían que podrían estar generando ganancias que iban de los 65.000 a los 130.000 pesos mexicanos mensuales (de 4.900 a 9.900 dólares).
La Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA) reportó que a mediados de 2013 había en el país alrededor de 90.000 máquinas tragamonedas operando en 750 salas de sorteos de números autorizadas por la Secretaría de Gobernación.