Con estas inauguraciones, Madrid volverá a contar con ruletas, black jack y poker 91 años después (el cierre de la última sala de juego de Madrid se produjo en 1922). La apuesta de los dos grandes por la capital se produce después de que a finales de 2012 la Ley de Medidas Fisales y Administrativas permitiera “salas apéndice” de los casinos en otras localidades.
En su sucursal de Recoletos, Casino Gran Madrid, líder en Madrid y una de las competidoras más importantes de España, ocupará un total de 4.123,28 metros cuadrados, que se distribuyen en cuatro plantas, respetando que la superficie destinada a la práctica de juegos no alcance los mil metros cuadrados, como estipula la ley. En total, en el casino habrá 27 mesas de juego y 65 máquinas de azar.
Además de varios bares, la entreplanta, de 566 metros cuadrados, está reservada al restaurante Columbus y al afterwork. “En total en el casino y el restaurante van a trabajar cerca de 450 personas de media docena de nacionalidades (unos 250 son contratos de nueva creación)”, precisó un portavoz de Casino Gran Madrid, que no pudo confirmar qué día exacto abrirá el casino. A la espera de la última licencia, los dos casinos, ya terminados, podrían abrir hoy lunes o martes.
Desde Casino Gran Madrid lamentaron el fracaso de la operación Eurovegas “por todas las expectativas que había generado, la creación de empleo y la dinamización de la economía que pensábamos que podría favorecer nuestra actividad”, señaló el vocero, que solicitó que salgan adelante “las ventajas” normativas y fiscales “asociadas” a Eurovegas, como lo era la baja de las tasas del juego de un 45 a un 20 por ciento.