El próximo emprendimiento se trataría de un “grupo mejicano, con productos de primer nivel. Por distintos motivos se nos cayeron varios otros emprendimientos pero queremos mantener el proyecto para atraer más gente”, dijo Eduardo Balero Torres, presidente del directorio del Instituto Provincial de Lotería y Casino (Iplyc), en relación al proyecto mini Las Vegas pensado para la ciudad de Iguazú.
El proyecto contempla al casino flotante, como una de las tantas casas de juego que se proyectan para la ciudad: “el otro pertenece a un grupo mejicano que conoce muy bien la actividad que viene con un nuevo hotel cinco estrellas”.
“Tenemos que pensar en grande” instó el funcionario. “Tenemos que traer espectáculos de primer nivel para traer turistas. Así como los casinos, nos piden actividades hípicas con canchas de polo, pato o un hipódromo, para potenciar la relación que tenemos con el cliente paraguayo y además siempre nos preguntan por esas actividades”, aseguró.
“Tenemos que pensar en un Iguazú para adelante –insistió-, sin una mentalidad chiquita, sino de competencia a nivel internacional y estar a la altura de lo que exige el mundo”.
“La ludopatía no es ni la mas grave ni la mas numerosa de las adicciones que sufren los misioneros” dijo en otra parte de la entrevista al tiempo que contó que se realizan talleres en escuelas secundarias, se dictan cursos con profesionales del área porque “se trata de una adicción sin sustancia y el paciente necesita un tratamiento especial con mucho acompañamiento profesional y de su familia” contó en relación a las actividades que se realizan desde el departamento de ludopatía dependiente del instituto cuyo directorio preside.
También se desarrollan “mecanismos de inhabilitación” para evitar que el ludópata vuelva a jugar. Para eso “se piden datos de la familia, como a quien llamar en caso que el adicto no se quiere retirar de la sala, ya que hay derechos individuales que no se pueden violar. Además, el casino no tiene la facultad de decidir si un persona juega o no”.
Ante ese vacío, el funcionario señaló que “se llama a otra persona para que venga y lo saque. Todo eso vamos aprendiendo con la experiencia”, comentó Torres, y agregó que en Misiones existen unos 2.000 autoexcluidos de las salas, “sin embargo a muchos se los ve en casino de Encarnación”.
En esa dirección recalcó que “se hicieron congresos con panelistas de primer nivel donde se discute y se informa sobre lo más novedoso en materia de tratamientos al ludópata pero toda esa gente a la que escucho quejarse de los casinos nunca asistió a uno solo, y eso que era sobre lo que reclaman”.
Torres explicó que “la ludopatía es una adicción que puede ser hereditaria y al ser sin sustancia, el paciente está expuesto a adquirir otra adicción si supera su impulso al juego pero para eso necesita una contención muy fuerte, muy cercana sobre todo de los familiares” concluyó.