El edificio ubicado sobre Paseo de la Reforma y la calle Rosales, en la colonia Tabacalera, fue resguardado por un nutrido grupo de agentes de la Policía Federal, que impedían el acceso al recinto.
Los vendedores demandaron que la venta de “cachitos”, ha ido a la baja, lo cual representa un desplome de más de 40% de las ventas y pone en riesgo a más de 20.000 familias que viven de esta actividad.
Exigieron que los funcionarios de la institución reduzcan sus altos sueldos ya que señalan, es casi imposible subsistir con lo que les deja la venta de billetes. Los manifestantes, en su mayoria jubilados y pensionados, aseguraron que la actual administración planea quitarles prestaciones ganadas a través de los años.
Aseguraron que esto se debe a la mala planeación de los sorteos, además, el 10% que se les otorga por cada billete que venden, ya no es suficiente para solventar los gastos más elementales en esta etapa final de su vida.