En España existe mucha afición al juego y de hecho se calcula que hasta un 70% de la población es aficionada a juegos de azar como la lotería. Aún no existen fármacos aprobados por las agencias reguladoras para tratar este trastorno.
"Se trata de un trastorno crónico incapacitante que implica importantes consecuencias negativas para las personas que lo padecen y su entorno", explicó Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco, en el marco del III Congreso Internacional de Patología Dual que se ha celebrado en Barcelona (noreste), organizado por la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD).
Las tasas de jugadores en España son relativamente parecidas a las de otros países de Europa o países desarrollados. Echeburúa explicó que "en nuestro país existe mucha afición al juego; de hecho se calcula que hasta un 70% de la población es aficionada a juegos de azar como la lotería".
"Aunque no disponemos de estudios epidemiológicos a nivel nacional sobre la adicción al juego patológico, puede haber alrededor de 1,1% de jugadores patológicos y otro 1% de jugadores problemáticos que, sin reunir los requisitos del diagnóstico, juegan de manera arriesgada y peligrosa, lo que les crea dificultades en su vida cotidiana", indicó el catedrático.
Según Echeburúa, "muchos adictos al juego tienen antecedentes de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), no tanto como comorbilidad sino como factor precursor, porque el juego está vinculado a la impulsividad y las personas impulsivas representan un sector vulnerable que puede implicarse en conductas adictivas".
Por otro lado, "en el juego patológico existe una comorbilidad con la depresión y los trastornos de ansiedad, sobre todo en el caso de las mujeres, mientras que en los hombres pueden existir problemas como el abuso del alcohol y las drogas", añadió.
El juego patológico es una alteración del comportamiento por la que el individuo siente la necesidad irrefrenable de jugar, una dependencia manifiesta del juego y una interferencia grave en su vida laboral y familiar, llegando a abandonar cualquier otro tipo de actividades o aficiones.
Según explicó el profesor de Psiquiatría de la Universidad de Calgary, Canadá, Nady El-Guebaly, "la mayoría de las personas adictas al juego patológico presenta una Patología Dual (una adicción y otro trastorno mental). A los jugadores patológicos les suele costar mucho someterse a tratamiento, y por norma general, necesitan al menos unas 10 sesiones, siendo fundamental el apoyo de la familia".
No existen fármacos aprobados por las agencias reguladoras para tratar este trastorno, siendo la terapia cognitivo-conductual la que mejores resultados ofrece, aunque "no ha sido probada en patología dual", indicó el profesor. Agregó que los jugadores patológicos "presentan una marcada impulsividad".
Su elevada prevalencia convierte a la Patología Dual en un importante problema sanitario y social. Los expertos estiman que al menos siete de cada diez pacientes que consultan por una conducta adictiva, tanto a sustancias como a adicciones comportamentales (como el juego patológico), pueden y deben ser diagnosticados de otro trastorno psicopatológico, y la mayoría de los estudios epidemiológicos muestran que los trastornos mentales, que pueden incluso ser subclínicos, preceden normalmente a las conductas adictivas.