En una carta dirigida al presidente del Gobierno, que publicó EsMateria, casi 40 investigadores, procedentes de prestigiosas instituciones como la Escuela de Salud Pública de Harvard y la Universidad de California en Berkeley, afirman tener "el deber científico" de advertir a Rajoy de que romper la ley "sería una iniciativa insensata y con consecuencias negativas a largo plazo en la salud y la economía de España, y para el control global del tabaquismo".
Desde 2011, la ley antitabaco española prohíbe fumar en cualquier local abierto al público, pero el magnate estadounidense Sheldon Adelson ha exigido que se cambie la normativa para que se pueda fumar en Eurovegas, su proyecto para construir en Alcorcón hasta media docena de casinos, con 18.000 tragamonedas y un millar de mesas para jugar al poker, la ruleta y los dados.
En la carta, los 37 expertos firmantes le recuerdan a Rajoy que "España tiene la obligación de proteger a la ciudadanía del humo del tabaco", según los convenios de la Organización Mundial de la Salud firmados y ratificados por el país.
Una de las firmantes de la carta a Rajoy, Anna Gilmore, catedrática del Centro para Estudios sobre el Control del Tabaco de la Universidad de Bath (Reino Unido), denuncia que "la industria tabaquera y sus aliados siempre están tratando de desmantelar las legislaciones antitabaco". A su juicio, "su victoria en España les animará a continuar sus esfuerzos en otros lugares".
"Un cambio regresivo en la ley antitabaco española será explotado despiadadamente por la industria tabaquera, que lo utilizará para decir que el Gobierno español cree que la prohibición de fumar tiene un efecto perjudicial sobre la economía, a pesar de que sabemos que todos los estudios independientes han mostrado que las prohibiciones o bien no tienen ningún efecto sobre los beneficios de los bares y restaurantes o aumentan el número de personas que los utilizan. Los únicos estudios que muestran efectos adversos están financiados por la industria tabaquera", señala otro de los firmantes, Martin McKee, catedrático de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (Reino Unido), una de las mejores escuelas de salud pública del mundo.
La carta de expertos internacionales a Rajoy ha sido promovida por tres investigadores españoles: Esteve Fernández, del Instituto Catalán de Oncología y la Universidad de Barcelona; María José López, de la Agencia de Salud Pública de Barcelona; y Ana Navas-Acien, de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg de Estados Unidos.
El gerente de la Iniciativa Libre de Tabaco de la OMS, el español Armando Peruga, no aparece como firmante de la carta, aunque apoya su contenido al 100%. Si el Gobierno de Rajoy rompe la ley antitabaco, recuerda, estaría violando el artículo 8 del Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS, firmado y ratificado por España.
"Es un tratado cuyo incumplimiento no tiene consecuencias negativas, pero no deja de ser un golpe moral a las obligaciones internacionales que tiene España. Mandaría una señal muy negativa al resto de la comunidad internacional", lamenta Peruga. El tabaco mata a 6.000.000 de personas cada año en el mundo, según la OMS.
En su opinión, suavizar la ley antitabaco "abrirá una puerta por la que intentará pasar todo el mundo". De hecho, la Confederación de Empresarios del Juego de Bingo en España ha escrito una carta a la ministra de Sanidad, Ana Mato, para quejarse de que "sería enormemente discriminatorio que se modificara la norma para contemplar la posibilidad de fumar en unos establecimientos de juego concretos (como Eurovegas), dejando al margen otros con las mismas características técnicas y que compiten en el mismo segmento de mercado". En España hay 372 bingos y 39 casinos, según la Memoria Anual del Juego de 2012.
Peruga rechaza una de las opciones que baraja el Ejecutivo de Rajoy: permitir que se fume en salas sin camareros ni crupieres. "Está demostrado que el humo se expande y pasa a otras zonas del local. Además, las toxinas del humo permanecen en el ambiente al menos 24 horas, por lo que el personal de limpieza estaría expuesto", afirma. "Es una receta para el desastre, que beneficiará a una industria que se lucra del sufrimiento y la muerte. Si los gobiernos quieren proteger la salud de la población, deben enfrentarse a las tabaqueras", zanja.
"Si tienen éxito, la industria tabaquera y el sector de los casinos utilizarán España como ejemplo", coincide otro de los firmantes de la carta, Gary Giovino, quien fue jefe del departamento de Epidemiología de la Oficina de Tabaco y Salud de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.
Un estudio de Stanton Glantz, director del Centro para la Investigación del Control del Tabaco en la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos), mostró en agosto que las llamadas a ambulancias aumentan un 20% cuando se permite fumar en los casinos. "Las legislaciones libres de humo reducen los infartos, los derrames cerebrales, el asma y otros problemas de salud casi de manera inmediata. Cambiar la ley española implicaría un mayor número de personas en el hospital, lo que cuesta mucho dinero", subraya el investigador estadounidense.
"La obligación de proteger la salud de los ciudadanos de un país es moral", lanza Joanna Cohen, directora del Instituto para el Control Global del Tabaco de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg.