El Director de la entidad, Mario Cazón, informó que en la actualidad no existe una sola sala autorizada en el país por la AJ para funcionar porque no obtuvieron su licencia de operación y las máquinas que ponen a disposición de los jugadores no cumplen requisitos técnicos de calidad que garanticen los premios.
La Ley 060 de Juegos de Lotería y de Azar, promulgada el 25 de noviembre de 2010, otorgaba un plazo de 120 días para que las empresas dedicadas a esta actividad ajustarán su funcionamiento a la nueva norma.
Además, junto a las 200 casas que operan en la ilegalidad, están funcionando 5.000 máquinas sin certificación de calidad. Hasta hace poco el número de salas sin licencia de operación ascendía a 300 en el país, pero debido a los operativos de la AJ se logró cerrar 157 y decomisar 4.538 máquinas.
Cazón recordó que había dos casas autorizadas, pero sus licencias de operación vencieron el 5 de julio. Solicitaron la renovación, pero no presentaron su plan de desarrollo. Si una sala de juegos incumple la ley, se la clausura, se decomisan sus máquinas y se le aplica una multa de 5.000 UFV (U$S 1.250 por máquina). Los equipos fueron llevados a un depósito de la AJ y ahora se espera un reglamento para proceder con su destrucción.
Casas clandestinas
Cazón informó que al margen de las salas de juego que operan públicamente, pero que no tienen licencia, también están presentes en varias ciudades del país las que funcionan en la clandestinidad.
Se trata de casas que trabajan a puerta cerrada y atienden a clientes conocidos previa cita, que no tienen ninguna regulación y evaden impuestos. Hasta la fecha se clausuraron dos en La Paz y cinco en Santa Cruz, a las que les decomisaron 200 máquinas con intervención policial y del Ministerio Público.