Más de 12.000 millones de esterlinas fueron jugados en el primer semestre del año, según las casas de apuestas. William Hill informó que en sus 2.371 casas de apuestas, se jugaron 6.600 millones de libras en las videoterminales de juego denominadas FOBTs (Fixed Odds Betting Terminals), mientras que Ladbrokes dijo que en la empresa se apostaron 5.900 millones a través de sus 2.137 locales y en las mismas máquinas.
En comparación, William Hill dijo que se apostaron 1.300 millones en competiciones deportivas, incluyendo carreras de caballos y futbol, en ese período. Ladbrokes señaló en ese sentido que se apostaron en su empresa 1.200 millones de libras esterlinas.
Ambas cadenas dijeron que obtuvieron más de 350 millones de libras en ganancias netas por las FOBTs. Estas dos principales casas de apuestas representan un poco más de la mitad de las 32.000 máquinas instaladas en el Reino Unido.
Otras empresas, como Coral y Paddy Power, no revelaron cuántas videoterminales tiene operando en la actualidad ni cuanto dinero en apuestas pasa por estas máquinas.
Las cifras conocidas producieron un impacto entre diversos sectores sociales y políticos, donde activistas y parlamentarios pidieron una regulación más estricta de los videoterminales. El diputado laborista David Lammy dijo que las máquinas han dado lugar a una enorme expansión de los corredores de apuestas en algunas zonas del país.
"Yo quiero una regulación más estricta", afirmó. "Si se mira a través de las ventanas de los corredores de apuestas, todo lo que ves es los jóvenes que pierden dinero en estas máquinas".
Estos videoterminales (FOTBs) son tragamonedas o ruletas virtuales. Las primeras con pagos máximos de 500 libras esterlinas por jugada, y permiten un giro de rodillos cada 3 segundos, con una apuesta máxima de 2 esterlinas en cada apuesta. La ruletas permiten 3 vueltas cada minuto, con una apuesta máxima de 100 esterlinas, y llegan a registrar apuestas de hasta 18.000 libras en una hora.
Las FOBT se introdujeron en las casas de apuestas británicas en 2001, bajo el Gobierno laborista anterior, después de que el entonces Primer Ministro, Gordon Brown, abolió el impuesto sobre las apuestas individuales, a favor de un impuesto sobre los beneficios brutos de los corredores de apuestas.
Fuentes de la industria aseguran que cada máquina colocada en un local de apuestas arroja un ingreso de poco menos de 1.000 libras esterlinas semanales. William Hill reveló que el beneficio bruto producido por las FOBT ha ido en constante aumento. Este año, la empresa obtuvo 924 libras por semana por cada máquina, en comparación con las 648 por semana en 2007.
En junio, la Comisión de Cultura, Comunicación y Deportes del Parlamento recomendó que el límite de cuatro máquinas por local, se incrementara si el consejo municipal considera que esto impide la agrupación de tiendas de juegos de azar en las principales calles de los centros urbanos.
La Asociación de Casas de Apuestas Británicas (ABB) apuntó que "no hay evidencia de un vínculo causal entre las máquinas de juegos electrónicos y el problema con el juego". Por su parte, el portavoz de Ladbrokes, aseguró que "las FOBT son productos populares porque ofrecen grandes pagos a los clientes, y no hay evidencia que sugieran que son adictivas".
No piensa de igual modo Toby Scott, director de comunicaciones de la Iglesia Metodista de Gran Bretaña. "El beneficio obtenido de las FOBT es asombroso. Este es dinero que se saca de las comunidades y los presupuestos familiares. Estas máquinas se conocen como el 'crack' del juego", afirmó.
Asimismo, Gareth Wallace, asesora de políticas en el Ejército de Salvación, sentenció que "los estudios han demostrado que son ocho veces más adictivas que otras formas de juegos de azar".
En un programa de investigación del Canal 4 de televisión, Harriet Harman, diputada laborista, condenó la ley sancionada por su partido sobre los juegos de azar y afirmó que se trató de "un error" relajar las leyes en ese sentido. Asimismo consideró que trajo un alto riesgo para las comunidades más pobres que se están arruinando por estas máquinas.
Harman, que fue un alto miembro del gabinete de Tony Blair y Gordon Brown, señaló: "Creo que nos equivocamos. Hemos cometido un error y tenemos que hacer algo al respecto. Si hubiéramos sabido entonces lo que sabemos ahora, no lo habríamos permitido. No se trata sólo de arruinar las calles principales" llenas de casas de apuestas, "se está arruinando la vida de las personas".
Es la primera vez que Harman, que está a cargo sobre la política de juegos de azar de su partido, de manera explícita culpó al Gobierno laborista por el aumento de los juegos de azar.
Harman dijo que había sido impulsada a hablar después de escuchar las historias de personas que se han convertido en adictos a las FOTBs, que permiten a la gente jugar 100 libras a la vez en los juegos de ruleta, blackjack o póker en la esperanza de ganar 500 libras esterlinas.
"Tengo ahora las cartas más desgarradoras, correos electrónicos y llamadas que he tenido en 30 años de ser un miembro del Parlamento, diciendo:" Por favor, haga algo al respecto. Ha arruinado mi vida, ha arruinado mi familia, es algo realmente peligroso", dijo la diputada.
"Y el problema está, es cada vez peor y por eso tenemos que cambiar la ley de manera que se puede hacer algo al respecto", agregó.
"Estas máquinas son como minicasinos -puntualizó, no son como las pequeñas máquinas recreativas de los locales junto al mar. Las personas se vuelven adictas y pierden todo su dinero". Y sí, creo que la legislación tiene que ser cambiada", reconoció Harman.
La posición de Harman la pone en contraste con los parlamentarios de la Comisión de Cultura, Medios y Deportes, la cual recientemente pidió la colocación de más videoterminales de juego en los locales, a modo de evitar la concentración de estos espacios en las principales calles. La propuesta de la Comisión es la de permitir a los entes locales otorgar las licencias para los locales de apuestas y la cantidad de máquinas en cada uno de ellos, con lo cual se podrían aumentar la cantidad de 4 FOBTs permitidas por la actual ley.
La Asociación de Casas de Apuestas Británicas (ABB), que representa a 7.000 locales de apuestas, dijo que los "locales de apuestas están muy regulados con la ley establecida y con procedimientos efectivos de seguridad, y trabajan muy de cerca con la policía. Un local sólo se abre cuando existe un caso de negocios para hacerlo. Los niveles de privación no son simplemente una consideración, cuando se mira en el potencial de nuevos sitios".
Un estudio realizado por la Universidad de Birmingham estima que los adictos a juegos de azar están perdiendo alrededor de 300 millones de libras esterlinas al año, y son hombres jóvenes de edades comprendidas entre los 16 y 24 años los más propensos a caer en este grupo.
Un portavoz del Departamento de Cultura, que supervisa la Ley de Juegos de Azar, afirmó que "el Gobierno no tiene planes de modificar la Ley de juegos de azar a menos que exista evidencia clara de una necesidad de hacerlo".