De acuerdo a una investigación periodística publicada el viernes por el semanario Brecha, peritajes judiciales refutan la inversión por U$S 18 millones. El informe consigna que Nopitsch echó al abogado y al contador que controvertían su decisión, respaldó el trámite de un certificado notarial falso que usó para cerrar el acuerdo con la empresa privada y también cerró un casino del Estado que competía con el nuevo negocio mixto.
La Justicia detectó fallas en el control estatal sobre si efectivamente la sociedad anónima beneficiada invirtió los U$S 18 millones que prometió desembolsar y halló una diferencia de 40% a favor del inversor en el canon que Casinos debió pagar.
El proceso
Vidaplan formaliza la inversión de remodelación en la sala del casino Nogaró, en el hotel Mantra, por la suma de U$S 10 millones, a cambio de que el Estado le arrendara el local -del cual la empresa no era dueña ni tenía la legitimación para alquilarlo- y le asignara de manera directa la explotación de la sala de juegos en un régimen mixto.
Con el procesamiento con prisión del ex director de Casinos Juan Carlos Bengoa, y su sustitución por Nopitsch, se abrió un nuevo expediente para la adjudicación, con una propuesta de inversión bastante más alta: U$S 16,5 millones.
Brecha informa que esa fue la cifra que el actual titular de los casinos municipales, Javier Chá, manejó en la documentación que elevó al MEF para que el gobierno aprobara el acuerdo. El 16 de marzo de 2009 el Ejecutivo emite una resolución dando vía libre al mismo, pero por una inversión de U$S 18 millones.
Aunque el proyecto incluyó la remodelación o construcción de restaurantes, night club, sala de cine y teatro, mobiliario e instalación de máquinas tragamonedas, el Estado nunca pudo certificar que Vidaplan efectivamente invirtió esa cantidad de millones de dólares.
Falta de controles y ocultamientos
Si bien el sucesor de Nopitsch, Chá, pudo haber ordenado una investigación para revisar la situación, se amparó en que el asunto correspondía a la anterior administración. De acuerdo con documentación a la que accedió Brecha, Nopitsch tuvo una actuación directa y decisiva cada vez que el acuerdo con Vidaplan corría riesgo de naufragar.
El semanario Brecha consigna que Nopitsch ocultó al Tribunal de Cuentas y al MEF los memorandos remitidos por la División Jurídica, donde se advertía, por ejemplo, la “falsedad” de una certificación presentada el 21 de julio de 2008 por Vidaplan al MEF, esgrimiendo que poseía la “capacidad jurídica” para arrendar el local del hotel Mantra al Estado.
Otra irregularidad radica en que el ex jerarca de los casinos municipales hizo a un lado al abogado de la División Jurídica de Casinos, Fernando Magnífico, a quien derivó a otra oficina del MEF donde atendía el teléfono, según indica Brecha.
Magnífico recurrió la decisión ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA), argumentando que fue víctima de “persecución”. El tribunal le dio la razón y hace dos meses fue restituido en el cargo.
Además, si bien los ingresos del nuevo casino aumentaron un 30% según el gobierno, no se advirtió que Nopitsch ordenó el cierre de una sala de Casino del Punta Shopping, lo que provocó el traslado de los clientes.
Por último, un informe de una perita judicial da cuenta de una diferencia de al menos 40% entre lo que se comenzó a pagar a Vidaplan y lo que se debería haber dispuesto por parte de la Administración Pública.