"Nuestros resultados trimestrales no cumplieron mis expectativas", admitió Adelson en un encuentro telefónico con inversores, que en momento alguno trató el posible proyecto en España. El beneficio neto de la multinacional del juego se situó en los 365,3 millones de dólares entre abril y junio, un 16,72 % menos que los 438,6 millones registrados en el mismo periodo de 2011.
El presidente de la multinacional del juego atribuyó la reducción al menor rendimiento de las mesas de juego de los casinos tanto en sus locales en Estados Unidos como en Asia, y a "los elevados gastos legales".
Preguntado por cambios legislativos anunciados en Singapur, uno de los países donde Las Vegas Sands tiene filial, Adelson destacó uno de los principios que sigue para decidir dónde invertir. "Mi principio", añadió, "siempre ha sido que si no te gusta la forma en la que actúa el gobierno (de un país), no vayas a ese sitio".
En España, los gobiernos autonómicos de Cataluña y Madrid siguen inmersos en ofrecer la mejor oferta a la multinacional estadounidense y que el proyecto Eurovegas, que incluye una serie de condicionantes, se instale en sus respectivos territorios.
La compañía aplazó hasta principios de septiembre la decisión sobre qué ciudad, Barcelona o Madrid, albergará el macrocomplejo de ocio y juego por la "fuerte competencia" entre ambas candidatas, aseguró. Según los cálculos de la multinacional, el complejo podría empezar a construirse entre 8 y 9 meses después de haber tomado la decisión, tras resolver la financiación del complejo y adaptar la legislación estatal y autonómica al proyecto.