“El voto en el electorado todavía está muy dividido”, afirmó Fernand Amandi, socio principal de la firma de investigación con sede en Miami. De la muestra de 400 votantes entrevistados para el sondeo, un 44% respondió que apoya la operación de casinos estilo Las Vegas en la Florida, mientras que un 46% manifestó su oposición, un margen nimio de diferencia. El 10% restante no opinó o prefirió no contestar.
Sin embargo, entre los votantes hispanos, el péndulo de la opinión pública se inclinó a favorecer la propuesta. Un 52% respaldó la creación de grandes casinos, mientras que un 37% se opuso.
La encuesta fue realizada vía telefónica a solicitud de los diarios El Nuevo Herald y The Miami Herald, en conjunto con sus socios de noticias Univisión Canal 23 y CBS Canal 4. Los hispanos conformaron el 50% de la muestra, es decir, 200 votantes. El margen de error es del 4,9%.
El punto de vista de lo votantes ha cobrado mayor relevancia ahora que las últimas versiones del proyecto de ley en el Senado estatal y la Cámara de Representantes contemplan un referendo que daría a los votantes la palabra final en la toma de decisiones.
Los legisladores debaten diferentes propuestas que ampliarían la industria del juego en la Florida permitiendo la incursión de un puñado de gigantescos complejos hoteleros con casinos que deberán invertir cada uno al menos U$S 2.000.000.000.
Entre los votantes opuestos a la operación de casinos turísticos, la principal razón que citan es el detrimento a la calidad de vida. Un 39% de los adversarios al proyecto cree que los casinos perjudicarán a la comunidad, mientras que un 23% manifestó estar contra los juegos de azar. Un 22% vaticinó que generarán delincuencia.
Por último, la encuesta concluye que los votantes de Miami-Dade están muy preocupados por el estado de la economía local y temen que sus propias finanzas empeoren