Un grupo incluye al Hard Rock Café, en Holyoke, y otro es una firma de Las Vegas que se ha asegurado un antiguo sitio industrial en Springfield, y el tercero tiene en la mira a Brimfield.
Se espera que los casinos de Massachusetts le saquen algunos clientes al Foxwoods Resort Casino, operado por Mashantuckets y al Mohegan Sun casino en Uncasville. Una apertura se haría al menos en tres años, de acuerdo con Mitchell Etess, CEO de la Mohegan Tribal Gaming Authority.
Patrick dijo después de que los abogados de Massachusetts le dieran la aprobación final el miércoles que el probablemente aprobaría la ley, lo que hizo el pasado martes durante una ceremonia.
"El capítulo final del largo debate sobre la expansión del juego ha llegado a un final”, dijo Patrick, agregando que la ley “pondrá a la gente a trabajar y fortalecerá la economía de Massachusetts. Yo siempre he creído que si se hace bien, expandir el juego puede crear trabajo, generar ingresos, y estimular el crecimiento económico en todas las regiones de la Comunidad".
Uno de los puntos de fricción era cómo se otorgarían las licencias, y Patrick prometió que sería “una subasta tranparente y competitiva”. Una comisión de cinco miembros supervisará la creación de casinos.
Etess dijo la semana pasada que el plan de Palmer sería más chico que el resort de Connecticut, y no está claro si alguna de las tres ubicaciones de Massachusetts competirán en el tamaño con los dos gigantes de Connecticut. Igualmente, Mohegan Sun y Foxwoods se aproximan a un tercio de sus clientes en Massachusetts, de acuerdo con lo estimado por el Centro de análisis de la universidad de Massachusetts en Dartmouth.
Eso podría tener un efecto sobre el gobierno del estado de Connecticut, en un momento en que los ingresos de los casinos se han mantenido estables. Cada mes, los casinos pagan el 25 % de sus ingresos al fondo general de slots del estado. El año pasado, los ingresos tuvieron un promedio de alrededor de U$S 15 millones por casino por mes.