La mesa de oradores estuvo compuesta por Augusto César Dechat (Gerente de Slots de Trilenium Casino), Ariel Castillo (Aristocrat - Sales Account Manager Latin America), Leonardo Sosa (IGT - Product Manager) y Agustín Cavanna (Bingo Golden Jack - Gerente Comercial).
“El objetivo principal es atraer más gente por mayor cantidad de tiempo, no todos juegan de la misma manera por eso es necesario diversificar los productos, para que resulte una experiencia atractiva”, comenzó Ariel Castillo (Aristocrat - Sales Account Manager Latin America), “ha cambiado la forma de jugar, muchos años atrás comenzábamos por juegos más básicos, pero el público nuevo inicia con juegos multilínea o videos. En un mix de casino siempre hay que analizar la mayor cantidad de propuestas en cuanto a alternativas de juego, para llegar a más público y por ende generar más ingresos”.
En relación a este tema, Augusto César Dechat (Gerente de Slots de Trilenium Casino -) compartió su experiencia en una prueba piloto: “en Misiones incorporamos mucha tecnología y no dio resultado: no siempre es bueno. Hay que ver la gente de esa zona qué es lo que quiere. Es importante el análisis previo si se instala en un lugar en donde no hubo previamente una experiencia de jugo, para tener un parámetro del tamaño inicial de la operación y qué tipo de oferta poner en ese emprendimiento”.
Dechat aseguró que la definición del mix tiene que ver con una sumatoria de cosas en primer lugar es la demografía y el público al que se apunta, dada esa demografía se establecen los parámetros duros del diseño de mix.
Los juegos progresivos, de acuerdo a Agustín Cavanna, se deben poner en formas homogéneas, porque son una herramienta muy importante de marketing. “Los utilizamos para convertir zonas frías en hot zones, porque convocan muchos jugadores y una vez que la zona esta saturada los jugadores, van a jugar en los juegos que están en la periferia”, explicó.
En cuanto a los juegos clásicos, Leonardo Sosa, puntualizó que “clásico no significa viejo. Hay juegos que perduran en el tiempo y siguen estando vigentes luego de ocho años, éstos son fundamentales para cualquier sala. Los premium tienen una diferencia importante en cuanto al hardware, que atrae a jugadores que buscan esa marca, no siempre tienen la máxima recaudación pero son productos distintivos”.
Sin embargo, los panelistas concordaron en que hay que tratar de generar cambios constantes, no hay que generar ni aburrimiento ni acostumbramiento.
En referencia a una de las últimas novedades, los juegos comunitarios, Leonardo Sosa aseguró que se “está tratando de buscar un segmento nuevo, para atraer a nuevos jugadores”.
El siguiente tema de debate fueron las configuraciones y matemáticas de los juegos. “Es imperioso, al momento de instalar un progresivo, sentarse con los fabricantes y pedir asesoramiento, si no está bien configurado no va a rendir al 100 %”, comenzó Cavanna.
“Tenemos que tratar de conocer los juegos en mayor profundidad, conocer todas las posibilidades de configuración para saber qué parámetros pueden afectar al jugador y a partir de eso, decidir las características del juego”, concordó Leonardo Sosa. Y explicó que una mala configuración lleva a que el jugador no tenga una buena experiencia.
La matemática del juego es también una parte fundamental: cuando vemos un diseño que es exitoso hay que intentar clonarlo y que sean introducidos en la sala para que el jugador lo vea de manera intuitiva”, señaló. “La matemática del juego es la base del resultado pero un error en la configuración nos puede llevar a quemar un producto bueno, amplió Castillo.
“Hoy es impensable trabajar aislado de los proveedores. Es imposible ser eficiente si no tenemos un contacto continuo y fluido”, concluyó Dechat.