Del panel participaron Sebastián Salat (Presidente de WMS International), Harmen Brenninkmeijer (Senior VP of Strategic Market Development de Inspired Gaming Group), Derik Mooberry (Senior Vicepresident of Products and Operations de Bally), Eduardo Aching (Senior Director de Ventas Internacionales de Konami) y Marcel Heutmekers (Senior Director and General Manager Latin America and Asia of Atronic), con la moderación de César Augusto Dechat (Gerente de Slots de Trilenium Casino).
Luego de presentar a los oradores, Dechat preguntó si efectivamente habrá slots en la próxima década, o si habrá otros desarrollos en su lugar. Aching dijo que los conceptos básicos de las slots se van a mantener. “Los fabricantes están agregando elementos de entretenimiento, que es lo que busca el cliente”. Sin embargo, aclaró que no se puede avanzar tan rápido, porque todo depende de la reglamentación.
Salat agregó: “Comenzamos a vivir una convergencia de juego presencial, juego en red y redes sociales”. Afirmó que los operadores de juego presencial van a tener que buscar elementos de diferenciación, ya sea en el paisaje del propio casino y de la maquina en sí. “Máquinas con sonido, movimiento, elementos tridimensionales, algo que el cliente no pueda obtener con el juego online”, señaló.
Para Salat, las máquinas seguirán existiendo, pero no operarán con monedas ni tendrán impresoras o hoppers, y aseguró que se verán cambios en cuanto a las aplicaciones. “Creo que el cambio más importante está en la oferta para el jugador”, aseguró.
Por otra parte, Mooberry ve una convergencia de diferentes aspectos. Dice que los jugadores esperan contenidos en múltiples plataformas y dispositivos, sumados a los dispositivos móviles. En la misma línea, Heutmekers aseguró: “El desarrollo de nuevas mesas seguramente tendrá lugar, pero creo que habrá una mayor diversidad de productos, que no reemplazarán a los productos actuales por completo”.
Brenninkmeijer afirmó que las regulaciones no permiten el progreso de la forma en la cual la industria desea, pero comentó que ahora que los países necesitan recaudar más dinero, regularán más las actividades relacionadas con el juego.
En segundo lugar, dijo que la industria debe enfocarse en el cliente, y destacó diferencias entre el perfil del jugador en Europa y en América. “El jugador promedio en Europa es una persona más establecida, que no necesita de los últimos desarrollos. En América es diferente. Los jugadores son más jóvenes”. También coincidió con el resto del panel en que “el juego definitivamente cambiará. Las slots seguirán existiendo, pero veremos muchas otras formas de juego, en la casa, por Internet, así como también en casinos y en otros lugares”.
La segunda pregunta se relacionó con las futuras tecnologías, y cómo éstas deben ser incorporadas. Aching dijo que no debe olvidarse la interacción social, y que las características que deben agregarse tienen que ver con el tipo de juego que el jugador quiere.
Salat afirma que al operador le conviene la descarga de juego remota. Se pueden hacer gráficos, animaciones y otras experiencias con el apoyo del servidor, que permite una mayor riqueza en el diseño de juego de la máquina. Y agregó que las slots deben ofrecer una experiencia sensorial más interesante, lo cual supone un atractivo para una persona mas joven.
Otro punto es el juego interactivo, donde la máquina se adapta al jugador y se personaliza de acuerdo a su nivel de lealtad. Por último, dijo que cree que la experiencia de juego puede comenzar en el casino y continuar en la web, obteniendo créditos que luego pueden ser redimidos nuevamente al casino. Por lo tanto, la experiencia continúa fuera del casino y volverá a la sala más tarde. “Creemos que va a haber más aplicaciones que integrarán estos mundos online y offline”, aseguró.
En la misma línea, Mooberry afirmó: “La tecnología móvil puede resaltar la experiencia de juego. Uno puede usar las redes sociales conectadas al dispositivo móvil para resaltar la experiencia de juego, incluso en los casinos tradicionales”. Además, Heutmekers dijo: “Creo que el método de pagos cambiará. Podemos integrar los pagos a través de los teléfonos celulares, por ejemplo”.
Brenninkmeijer dijo que el cambio número 1 en la Argentina son los juegos múltiples. “Si puedo conectar esos juegos a los juegos que el cliente quiere, creo que veremos muchos cambios tanto a nivel mundial como en la Argentina”. También aseguró que la tecnología permite controlar la lealtad del cliente.
La siguiente pregunta fue si las nuevas tecnologías necesariamente implican una mejora en la experiencia del jugador y un incremento en las ganancias para el operador. En este punto, Brenninkmeijer destacó la importancia de elegir la tecnología correcta. “Todo se trata de las ganancias. Creo que si uno quiere atraer a jugadores más jóvenes, uno tiene que incorporar nuevas tecnologías”.
Heutmekers coincidió en el hecho de que las nuevas tecnologías son una inversión necesaria y Mooberry piensa que se debe mejorar la experiencia de juego. Él ve una correlación entre mejoras y mayores ganancias. “Las ganancias son mayores en los nuevos juegos que en los juegos más viejos”, afirma. Además, Salat remarcó las nuevas categorías de productos, y habló acerca de lanzar productos con inmersión sensorial y buena matemática de productos.
Aching destacó que, como fabricante, hay que buscar nuevas soluciones y categorías para ofrecer a los operadores. Sin embargo, como operador, no necesariamente la última tecnología es la adecuada para cada casino, de acuerdo a los clientes que maneja. Por lo tanto, hay que analizar qué tipo de tecnología aplicar.
La última pregunta tiene que ver con la educación de los clientes y del personal en cuanto al uso de nuevos juegos. Aching y Salat acuerdan en que, en primer lugar, los casinos deben analizar qué tipo de público tienen y a qué tipo de público quieren atraer, para saber qué máquinas necesitan.
“Una vez que uno cree que sabe cual es el tipo de jugador, se debe facilitar diversidad en la experiencia del jugador, ya que el mismo practica el “slot zapping”. Por otro lado, dice que explicar los nuevos juegos es un reto que implica un alto nivel de entrenamiento.
Mooberry señaló que Bally pone un intenso foco en la prueba de nuevos productos e innovaciones, para conocer la experiencia del consumidor. Por ejemplo, el año pasado lanzó un nuevo gabinete sin botones, y anteriormente, hizo un grupo de opinión que comprobó que el lanzamiento de una máquina sin botones era positivo, porque la gente está acostumbrada a las pantallas táctiles.
“El cliente del casino es inteligente y va a adaptarse a la tecnología, todo depende de la comunicación”, destacó Mooberry. “La tecnología está ahí, pero olvidamos muchos aspectos básicos para los jugadores”, agregó, mientras que Heutmekers destacó que los jugadores necesitan soporte y que el factor humano es necesario.