Full Tilt ya tiene en su contra dos demandas colectivas. La primera fue presentada el 30 de junio en Estados Unidos, ante la Corte del Distrito del Sur de Nueva York, por más de U$S 150.000.000. Steve Segal, Nick Hammer, Robin Hougdahl y Todd Terry reclaman el dinero de todos los jugadores norteamericanos a las empresas que controlan la sala, a miembros del directorio de Full Tilt e incluso a miembros del equipo de jugadores profesionales patrocinados por la sala.
La segunda demanda fue presentada también en Nueva York, a mediados del mes de agosto, por dos jugadores canadienses: Zayn Jetha y Donald Whelan. A diferencia de la primera, sólo se demanda a las empresas encargadas de gestionar los fondos de los jugadores y el grupo de personas físicas demandadas se reduce a Ray Bitar, Howard Lederer y Nelson Burtnick.
Ahora una nueva demanda de este tipo es presentada en Canadá ante la Corte Suprema de Quebec por la firma Consumer Law Group Inc. El grupo reclama los fondos de los jugadores canadienses que están congelados desde el 29 de junio, fecha en la que la sala dejó de operar por la suspensión de su licencia por parte de la Comisión de Control de Juego de Alderney (AGCC, por sus siglas en inglés).
La firma alega que por el momento está representando a dos jugadores que reclaman cuentas de U$S 250.000 y U$S 10.000, pero la idea es conseguir el mayor número de demandantes posibles, que se entiende que en promedio tienen mucho menos dinero en sus cuentas. La demanda apunta al mismo grupo de empresas y personas físicas que la primera presentada en Estados Unidos.
La sala sigue suspendida y enfrenta una nueva audiencia frente a la AGCC el próximo 19 de septiembre. Aún no se confirmó ningún arreglo con inversionistas que permita la reapertura de Full Tilt Poker ni se han brindado detalles sobre las negociaciones, que obviamente se ven entorpecidas por demandas de este tipo.