Cascón se mostró molesto por la decisión de los concejales de incorporar un artículo que posterga hasta el 1º de enero el cobro del máximo imponible en función de los ingresos del casino a un proyecto de su autoría para suspender el componente B de la TISH por 90 días.
“Que sigan levantando la mano a favor del casino y que le expliquen a la sociedad para quién trabajan”, dijo ofuscado el intendente quien además señaló que ninguna situación “justifica el lobby que están haciendo a favor del casino”.
Cascón consideró que la suspensión del 4% de la TISH para el casino en función de sus ingresos mensuales hasta fin de año, es “un subsidio” a la casa de juegos de azar que en 2010 facturó $ 87.000.000 (U$S 20.833.333,22).
Algunos concejales argumentaron este beneficio en el marco de la crisis económica y social de Bariloche y los efectos en el casino que podrían redundar en pérdidas de fuentes de empleo, mientras eran seguidos por la mirada de los trabajadores que se presentaron en la sesión ordinaria.
El intendente dijo que “nada nos indica que haya impactado en sus ingresos las cenizas” según se desprendería de las declaraciones juradas del casino que se presume ascendió a los $ 6.000.000 (U$S 1.436.121,17).
El Municipio desde hace dos meses cobra al casino el mínimo imponible de 40.000 módulos fiscales equivalentes a $ 80.000 (U$S 19.147,99) pero “a cuenta” de cobrar la diferencia respecto del porcentual de su ganancia.
Sólo el concejal del PPR, Daniel Pardo, respaldó que se aplique el máximo imponible al casino argumentando que en el marco de crisis la variable porcentual es la que garantizaría el equilibrio debido a que si el casino tiene menos ingresos también pagará menos tasa.