El Tribunal de Gran Instancia de Toulouse acusó, el pasado 20 de julio, a Jean-Pierre Gleizes, Director de Les Couliesses y St. Tropez, de organizar partidas de poker en lugares públicos sin tener una licencia en vigor. Según la ley francesa, sólo un número limitado de operadores con licencia, tanto en vivo como online, pueden ofrecer juegos de azar.
Tras escuchar las declaraciones de un campeón nacional de bridge y de ajedrez, de un profesor de matemáticas y un jugador profesional de poker, el juzgado se posicionó a favor de la defensa y declaró que no había suficientes pruebas para demostrar que el poker es un juego de azar.
La decisión fue apelada por el gobierno francés. Sin embargo, podría tener consecuencias drásticas para el sector del juego, tanto en vivo como online. La mayor consecuencia sería que el poker ya no caería bajo la reciente Ley de Juegos Online que regula el mercado francés.
Es decir, los operadores ya no estarían obligados a tener una licencia ni a pagar los impuestos correspondientes. El gobierno tiene previsto ampliar la ley para incluir los juegos que se clasifican como juegos de azar, de modo que, esto también cambiaría la situación.
Los jugadores de poker en vivo podrían verse afectados porque sus ingresos serían gravados al ser clasificado el poker como un juego de habilidad. En 2009 el Tribunal de Versalles aceptó que el poker es un juego de azar en el que influye la razón y la suerte dependiendo totalmente de las manos jugadas.