Penrose anunció que la legislación requiere que las empresas fuera del Reino Unido paguen una honorario por la licencia de las apuestas que estén activas en carreras y otros deportes, así como actividades de juego.
El funcionario dijo que la renovada industria se basará en el consumo en lugar del suministro. Sin embargo, no se dio a conocer ningún detalle del sistema tributario, qué jurisdicciones se verían afectadas o cuándo entraría en vigor.
“Esto significa que cualquiera, en cualquier parte del mundo, que quiera vender servicios de juego a cualquier consumidor en el Reino Unido, en el futuro, tendrá que tener una licencia de la Comisión de Juego”, explicó Penrose.
Los detalles específicos de los montos involucrados y la distribución de lo que se percibe como un nuevo impuesto sobre las apuestas aún no se han aclarado.
Desde que las principales empresas de apuestas como Ladbrokes, William Hill, Betfred y Betfair se trasladaron fuera del Reino Unido, muchos de los ingresos se han perdido, así como las contribuciones a la competición a través de los Levy.
Cualquier nuevo sistema de licencias requerirá un cambio en la legislación primaria. El analista James Hollins de Evolution Securities sugiere que esto podría "impulsar la plena aplicación para 2013 o 2014".
En la actualidad los operadores de juego que ofrecen servicios en Gran Bretaña deben tener licencia o estar regulados, ya sea en un estado del EEA o en uno de los estados aprobados por DCMS en la lista blanca, que incluye Gibraltar, la Isla de Man, Alderney, Malta, Antigua, Tasmania y Curazao.
La nueva propuesta significaría el final de la lista blanca tal y como está. Sin embargo, Penrose añadió que la Comisión de Juego se aseguraría de que las buenas prácticas de reglamentación se reconozcan para que las empresas basadas en el extranjero en "jurisdicciones de confianza", como los países en la lista blanca, “no tendrán que duplicar el trabajo de regulación".
En medio de una decisión final sobre la concesión de licencias e impuestos, todas las entidades de la lista blanca tendrán derecho a una licencia de transición y podrán seguir operando con normalidad.