Para la AGA, los últimos tres años fueron todo un reto para la industria de los casinos físicos debido a que el gasto del consumo discrecional cayó, en medio de un creciente desempleo y una alta desconfianza por parte de los consumidores.
Por otra parte, los analistas tienen cierto optimismo ya que los ingresos globales de los casinos estadounidenses se incrementaron en un 0,9 % en 2010. Aunque el aumento parece una pequeñez, los analistas de la AGA dijeron que esto significó que los impuestos directos a las arcas estatales sumaran 7590 millones de dólares, lo que representó un incremento del 3% en la recaudación impositiva.
El informe también destaca que la industria del juego continúa siendo una importante fuente de empleos para la población norteamericana, con un total de 340 mil personas y un volumen de sueldos que llega a 13.300 millones de dólares. Cuando se ve Estado por Estado, los índices económicos que se desprenden de la actividad de los juegos de azar, se puede interpretar claramente que muchos de ellos pudieron sostener las cuentas y los servicios públicos gracias a estos ingresos. Así de los 21 Estados que albergan casinos, 14 aumentaron sus ingresos fiscales y disminuyeron sus índices de desocupación.
Según reza el informe, los ejemplos más cabales del aumento de la actividad económica dentro de la industria son Pennsylvania, en donde el nivel de empleo en casinos se incrementó un 38,8 % y los ingresos a las salas aumentaron un 26,6 %, y Delaware con un incremento en el empleo del sector del 37,5 % y un aumento de tasas que ronda los 18 puntos porcentuales. El mayor aumento en ingresos por el juego lo obtuvo el estado de Florida con un elevado 51,9 %, lo que llevó a una suba de contribuciones impositivas que rondaron los 30 puntos.
En la otra punta del espectro, algunos Estados están perdiendo en la lucha en contra de la recesión y la industria del juego no escapa al caos. Existen regiones enteras en donde se mostraron marcados descensos en materia de ingresos y de impuestos devenidos de los casinos y salones de juegos. Ejemplo de ello es Nueva Jersey en donde los ingresos a los casinos marcaron un índice negativo del 9,4% y se recaudó en contribuciones fiscales un 12% menos que el año anterior.
También en los casinos de Illinois, Louisiana y Mississippi, los descensos en los ingresos rondaron el 4% y en West Virginia se registró una merma del 7% en las ganancias. Con respecto al empleo, fue en Oklahoma donde se registró la baja más significativa ya que la pérdida de puestos de trabajo fue de un 29,8%, debido a que uno de sus casinos y tres pistas de carreras cerraron sus puertas durante el 2010.
El reporte de la AGA deja en claro que las máquinas tragamonedas son la principal fuente de ingresos de los casinos. Contando los casinos comerciales, los tribales, los racinos y las máquinas colocadas en otras locaciones, las tragamonedas suman cerca de 854 mil en Estados Unidos, lo que significa un aumento del 2,6% con respecto al año anterior.
Obviamente que Nevada es el estado con mayor cantidad de slots, con una cifra que ronda las 167 mil unidades, seguido por California y Oklahoma con unas 67 mil y 62 mil máquinas, respectivamente.
Sumando a todos los Estados que tienen en su territorios casinos, el 63% de los ingresos por juegos de azar corresponden a tragamonedas. En el pico de la cumbre se encuentran Dakota de Sur, Iowa y Colorado, que reciben más del 90% de sus ingresos gracias a los aficionados a las máquinas. Paradójicamente, Nevada es el Estado que menor porcentaje recauda de las tragamonedas con un 63,8%. La buena acogida que tienen las máquinas por parte del público hizo que la industria de fabricación de slots tuviera un repunte en el último año.
Otro de los aspectos interesantes del informe AGA es la cantidad y variedad de público que asiste a los casinos. La cantidad de personas que visitaron casinos en 2010 creció en un 6% con relación al año anterior, lo que significa que 68 millones de personas, es decir el 31% de la población mayor de 21 años, asistió al menos una vez a un casino.
La pregunta es por qué si hay más máquinas y más jugadores los ingresos sólo aumentaron un magro 0,9 %. Las respuestas que se desprenden del estudio son dos: que una buena porción de los visitantes a casinos lo hizo como un paseo, tal vez curioseando y tomando un trago pero sin jugar, y que la mayoría de los jugadores piensan que ir al casino es una especie de hobby muy caro, por lo que se cuidan más en gastar compulsivamente.