"Se hace necesario que los países establezcan una regulación de operadores, y que éstos asuman la obligación de ofrecer un juego responsable. Estos operadores tienen que cumplir la legislación tanto del Estado en el que organizan sus servicios, como en los que residan sus consumidores", defendió Soler durante su intervención en el debate de responsables de Deporte de la UE que mantuvieron en Bruselas, centrado en cómo poder garantizar el retorno de estas apuestas al deporte.
Soler puso en valor que la nueva Ley española que regula estos juegos de apuestas deportivas en línea "garantiza la distribución de la recaudación de las apuestas deportivas al Estado y, de igual forma, prevé un retorno proveniente de estas apuestas al mundo del deporte" y ofreció poner su experiencia a disposición del resto de Estados miembros sobre los resultados que logra con su puesta en marcha y aplicación futura.
"Creemos que se debería establecer una contribución financiera para minimizar los riesgos derivados de las apuestas financieras. En este sentido planteamos que el retorno al deporte proveniente de las apuestas pueda ir dirigido en parte a garantizar la integridad del mismo", prosiguió el español ante sus colegas.
El secretario de Estado subrayó también otros "aspectos clave" de la nueva Ley española, que se publicará en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la próxima semana, como la prohibición de participar en el juego a determinados colectivos implicados, la regulación de la publicidad, así como el patrocinio la regulación de la protección de los consumidores.
Soler concluyó su intervención apelando a la colaboración entre los Veintisiete en este ámbito para garantizar "la integridad del deporte". "La integridad del deporte requiere la cooperación entre las organizaciones deportivas, operadores de apuestas en línea y sobre todo de las autoridades públicas", manifestó.
Por último, el secretario de Estado reconoció que "como en otros países" de la UE las apuestas deportivas en línea han crecido "alrededor del 20%" en el último año, de acuerdo con datos "no oficiales" porque "hasta ahora ha estado fuera de la ley" este sector en España.
A su llegada al Consejo de ministros de Deportes de la UE, Soler reconoció que hasta ahora los juegos de apuestas en línea en España se encontraban en una situación de "alegalidad, más que ilegalidad", aunque se mostró convencido de que la nueva legislación marcará "un punto de inflexión" en la lucha contra las apuestas ilegales.
Los juegos de apuestas deportivas en la web -el 32% del total- es un negocio que está creciendo muy rápidamente en toda Europa. En la actualidad hay unas 15.000 páginas en Internet que ofrecen estos servicios, con ingresos anuales superiores a los 6.000 millones de euros en 2008, según datos del Ejecutivo comunitario que espera que estos ingresos se dupliquen en 2013.
La Comisión Europea presentó a finales de marzo un Libro Verde para consultar a expertos y la opinión pública sobre las posibilidades para regular en el futuro el sector a nivel comunitario, aunque países como Suecia, Polonia y Malta han dejado claro que rechazan que se armonice la regulación a nivel europeo y se fomente por el contrario la cooperación entre los Veintisiete para luchar contra las apuestas ilegales.