Una intensa campaña de cartas, acompañadas de visitas de agentes comerciales, ofrecen a los bares o restaurantes, colaboradores tradicionales de los vendedores y vendedoras del cupón, incorporarse a la red de tiendas Gana Ya!, dotarles de terminales de venta y obtener una comisión por la venta de juegos activos (7/39 o Superonce) y loterías instantáneas, lo que según la Confederación Sindical de Comisiones Obreras de España (CCOO) rompería la colaboración con el personal vendedor del cupón, al obtener beneficios directos por la venta de los otros productos ONCE, poniendo en peligro ventas anuales superiores a los 600 millones de euros.
La CCOO considera que esta arriesgada operación se decide, después de que las ventas a través de gasolineras, estancos y quioscos de prensa, apenas alcanzasen un 20% de las previstas para todo el año 2010, lo que pone en peligro la importante inversión realizada por Logista y Gtech. Por ello, la ONCE opta por poner en manos de estas empresas la información que ha venido obteniendo de sus vendedores y vendedoras, para que se puedan dirigir a los establecimientos colaboradores de su personal vendedor para convencerles de las bondades de la operación de las tiendas Gana Ya!
La CCOO rechaza la operación por considerarla extraordinariamente arriesgada, al poner en peligro la continuidad de un 30% de su facturación anual del producto Cupón, sin garantía de que las ventas de los otros productos ONCE por estos establecimientos compensen tales pérdidas y produzcan beneficios netos: en el primer trimestre de 2011, las ventas del producto Cupón fueron el 82,10% del total de las ventas y las tiendas Gana Ya! sólo vendieron el 3,37%; y porque supone un nuevo ataque a los derechos de los vendedores y vendedoras, con riesgo de su economía familiar y del empleo de miles de personas discapacitadas, en su mayoría.