El plan de negocios que Lotería de Córdoba envió a la Legislatura para 2011 prevé habilitar las 2.100 tragamonedas ya autorizadas por ley. En 2008 se aprobó una ley promovida por el Gobierno cordobés para pasar de las tres mil slots existentes a 5.400. El canon demoró casi dos años la instalación, sólo 300 de las 2.400 autorizadas fueron incorporadas a varias salas. Ahora falta saber si las otras se distribuirán entre las 17 ciudades que ya tienen o si se sumarán nuevas localidades a la lista.
En Lotería de Córdoba admiten que se analiza abrir salas en pueblos que no las tienen. Aseguran que hay una decena de municipios interesados, pero no precisan cuáles. Muchas de las salas existentes están en ciudades turísticas. Se las justifica como un atractivo más. Sin embargo, Villa General Belgrano sancionó en 2007 una ordenanza que prohíbe los casinos y tragamonedas en su jurisdicción. Allí se planteó que no condice con el “perfil de turistas” al que aspiran, además de tener ya esa oferta en otras localidades cercanas, como Embalse y Alta Gracia. En San Pedro, en Traslasierra, el Concejo Deliberante las autorizó por unanimidad. El municipio hasta ofreció un edificio con ese fin. En la zona, Mina Clavero es la única con tragamonedas.
En las ciudades donde ya están instaladas no parece haber rechazos para recibir más, al menos manifiestos e institucionales. La excepción es Río Cuarto, donde incluso el municipio está en juicio con CET. En Embalse, por ejemplo, el propio municipio solicitó a Lotería que le aumenten la cantidad de slots del casino local. Dicen que el canon sirve para financiar obras y servicios.