En conferencia de prensa, el Prelado explicó que las casas de apuesta siempre están ligadas "al dinero fácil, a la presencia del narcotráfico, al comercio sexual, al lavado de dinero y al fomento a las adicciones".
Recordó que los juegos de azar causan problemas psicológicos y la ludopatía deteriora las relaciones de familia.
"Es muy difícil imaginar que con una nueva legislación puedan evitarse todos estos males, más bien debemos pensar que la ley se aprovechará para legitimar e intensificar la presencia de casinos", explicó.