“El Gobierno del presidente Evo Morales está a punto de promulgar una Ley que destruye la industria del juego de azar en Bolivia, poniendo en riesgo millonarias inversiones, y dejando sin trabajo a mas de 5.000 trabajadores a partir de la aplicación de una serie de impuestos confiscatorios, creando un impuesto al jugador que no existe en ningún país del mundo”, señala Carlos Estensoro, analista y consultor de juegos con más de 20 años de experiencia en el mercado.
Días atrás, la comisión económica del Congreso Boliviano aprobó en general y particular un proyecto de Ley, que fue elaborado por el Ministerio que dirige Luis Arce Catacora.
“Desconociendo el status Constitucional de los juegos de azar, el proyecto -único por su virulencia fiscal en el mundo- tiene como único fin destruir la industria del juego, aplicando impuestos diferenciados, que en su conjunto representan un tributo mayor al aplicado a la explotación de hidrocarburos”, aseveró Estensoro.
De acuerdo a lo señalado por el letrado, las bases de la nueva Ley incluyen la aplicación de un impuesto directo sobre el 30% del bruto. Refiriéndose al total ingresado a la máquina, sin considerar que internacionalmente en la industria del juego, el bruto es el resultado de lo que ingresa a cada máquina menos los premios pagados (NET WIN).
Además, aplica el 13% de impuesto al valor agregado, creando un precedente único en el mundo y el 3% correspondiente al impuesto a las transacciones, en este caso desconociendo que en una casa de juegos solo se fracciona el monto total de dinero que los apostadores pondrán en juego.
Finalmente, la nueva Ley mantiene el 25% anual correspondiente al Impuesto a las Utilidades Empresarias.
“No satisfechos con la catarata impositiva creada con el único fin de destruir al sector empresarial que hoy día explota legalmente el juego, los legisladores fueron por más para que la quiebra de sistema sea inmediata, creando un insólito y mundialmente único impuesto al jugador”. Este apartado prevé que cada jugador tribute en forma directa el 15% de la suma que desea apostar más el 13% de IVA, cada vez que realice un cambio de dinero por fichas o cerditos.
“Semejante locura conceptual solo puede estar sustentada por los delirios de poder económico que se desatan desde algunos rincones del poder, donde esta semana fue recibido un poderoso empresario del juego argentino que arribó a La Paz en su avión particular. En dicho encuentro, las partes acordaron ir a fondo con el plan de destrucción de las compañías actuales a partir de la sanción de la nueva Ley, para posteriormente dejarla sin efecto y permitir que este empresario instale en territorio boliviano cuatro operaciones de casino y máquinas”, adelanta Estensoro.
El letrado argumenta que “ambos socios se dieron plazos perentorios para cumplir con sus pruebas de compromiso, tal cual lo prueba la velocidad con que es tratada la Ley en estos días, y la ansiedad de algunos funcionarios chequeando sus extractos bancarios”, expresó Estensoro, quien en estos días ha mantenido innumerables reuniones en La Paz por este tema.
“A la misma velocidad crece la preocupación en el circulo mas intimo del Presidente, ante esta nueva posibilidad de que personajes muy cercanos a él, algunos personalizan el tema en el mismísimo vicepresidente Álvaro García Linera, lo deje en ridículo en el mundo; impulsándolo a convalidar esta nueva Ley basada solamente en sus ansias de poder económico, que no se detienen ante la posible debilitación que al primer mandatario podría generarle la sanción de una ley escandalosa en la industria del juego a nivel mundial”.
“La trama esta urdida en función de crear una situación inviable para la industria del juego, lo que deja claro que a las actuales autoridades del estado boliviano que fogonean esta Ley, solo les interesa destruir a las empresas actuales sin reparar un instante en la desaparición de más de 5.000 fuentes directas de trabajo, y un número similar de puestos labores indirectos”.
En fuertes declaraciones, Estensoro asegura que la viceministra de Tributos Fiscales del gobierno boliviano, Susana Ríos, a la que califica de “delirante portavoz del grupo impulsor de la Ley, aseguró con total desparpajo ante los parlamentarios bolivianos que en ningún país del mundo el impuesto al juego se paga por máquina, dejando a las claras el total desconocimiento de las legislaciones internacionales vigentes en las que se aplica la carga impositiva sobre los brutos o sobre las máquinas”.
“Ella también afirmó -con asombrosa ignorancia- que el impuesto al jugador se aplica en varios países, no pudiendo mencionar siquiera uno, ya que este tributo no existe en el planeta”, señala Estensoro, quien conoce en profundidad la mayoría de los procesos regulatorios en la región.
“Las empresas de juego que operan legalmente en Bolivia hicieron todos los esfuerzos para que las autoridades y parlamentarios del Movimiento Al Socialismo comprendan que el impuesto que intentan imponer es confiscatorio, y que el único propósito del mismo es dar luz verde a la corrupción y al juego ilegal. Situación que ha comenzado a generar dudas en los círculos más allegados al presidente Evo Morales y desconfiados del accionar político del Vicepresidente”.
Para finalizar, el abogado considera que “sería justo que las actuales autoridades financieras de Bolivia declararan públicamente que su único objetivo es destruir la industria del juego legal y que, una vez destruidas las empresas, cambiarían las reglas de juego con operadores ya seleccionados”.
Para Estensoro “las cartas están echadas, solo resta saber si una vez más el presidente Morales quedará enredado en la telaraña de la corrupción o tendrá el coraje y la decisión de enfrentar a sus enemigos íntimos, que sólo buscan perpetuarse en el poder aún a costa de la desacreditación y el ridículo internacional del Primer Mandatario. Para la industria del juego que había dado un paso adelante sin precedentes al lograr el status constitucional en Bolivia, esto no es más que un gigantesco retroceso que no sólo pone en peligro todo lo actuado hasta ahora, sino que sienta un precedente siniestro a nivel internacional”.