Durante su exposición en la primera discusión pública de la propuesta, Kaloyan Krastev, presidente de la Comisión Estatal del Juego, señaló que la medida se dirige a consolidar el mercado.
Estos también fueron los fundamentos detrás de un requisito mínimo propuesto para que haya al menos 15 puestos en las salas de juegos en ciudades con una población de hasta 50.000 habitantes, al menos 20 puestos en las localidades que poseen entre 50.000 y 100.000 habitantes, y un mínimo de 50 asientos de juego en las ciudades más grandes.
Krastev argumentó que los nuevos requerimientos forzarían a los operadores pequeños, que mayormente operan en la clandestinidad, a regularizar su situación. Sin embargo, otros referentes de la industria refutaron que el tamaño de las salas no debería ser una razón para sacar a un operador del mercado.
Los empresarios aseguraron que la introducción de requisitos de inversión y solvencia para los diferentes tipos de juego lograrían el mismo efecto buscado. Advirtieron que la nueva ley podría ocasionar que sólo quede vigente un casino en Sofía.