La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) emitió el pasado 31 de marzo modificaciones a la Miscelánea Fiscal 2010, mediante las que establece como plazo el 1º de julio para que todas las máquinas de juego que operen en el país cuenten con una certificación que garantice su confiabilidad en el mercado.
“Llevamos tres años de trabajo constante y una inversión de alrededor de 9 millones de pesos (U$S 712.979) para crear normas mexicanas, procesos confiables y un distintivo que se colocaría en cada máquina para que el consumidor mexicano pueda tener mayor confianza en los dispositivos de juego”, indicó Hernández.
En opinión del experto, la certificación de las máquinas de juego es un paso importante hacia un sistema legal moderno. Sin embargo, dijo: “Aún falta por establecerse una Norma Oficial Mexicana (NOM) que respalde ese marco regulatorio”.